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Belleza y Bienestar

Cuídate de las peligrosas clínicas de garaje

Malas ‘praxis’, infecciones, deformidades, parálisis, necrosis muscular, amputación e incluso la mue
Archivo Particular Las peligrosas clínicas de garaje
Por: Cristina Morales

Tener nalgas y senos voluptuosos, nariz respingada, eliminar las líneas de expresión, una cintura pequeña y tonificar las piernas es nuestro ideal de belleza; para lograrlo cirujanos expertos trabajan de la mano de la tecnología y en pro de la salud y la estética.

Sin embargo, en nuestro país, donde la malicia indígena prima y las palabras descuento y oferta son el gancho más seductor, charlatanes realizan procedimientos quirúrgicos a personas ingenuas en las llamadas ‘clínicas de garaje’. Para Carlos Enrique Hoyos Salazar, presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética, y Reconstructiva, el problema empieza con el título que otorgan las facultades de medicina en el país. “Los acreditan como médicos cirujanos y nadie que salga como médico general puede realizar una cirugía, es un error que el Estado tiene que subsanar. Aunque hay normas resientes como el decreto 1441 de este año (www.saludcapital.gov.co) que empieza a hacer que las cosas funcionen”, asegura. En este compendio de leyes se intenta regular tanto a los cirujanos como a las clínicas que prestan estos servicios.

Por su parte, Ernesto Andrade, médico cirujano plástico, asegura que el cambioconstante de nombres de estos supuestos tratamientos es uno de los problemas. “Me han dicho que lo que les aplicaron no eran biopolímeros sino vitamina D potencializada, cuando puede ser lo mismo; la gente sigue confiando. Por ejemplo, hay un veterinario que tiene una clínica ubicada por el sector de Los Héroes (Bogotá) y opera como si fuera cirujano plástico; ha provocado complicaciones nefastas a muchas mujeres”.

Abriendo las puertas

Caminar por zonas de la avenida Caracas en Bogotá y por el sector del barrio Galerías es encontrarse con el mundo clandestino de las cirugías de garaje. Consultamos a nuestros expertos cirujanos para que nos explicaran las reales consecuencias.

Hipertrófico vitamínico para aumento de glúteos: según sus promotores hace crecer entre 4 y 6 centímetros por medio de un rompimiento muscular. ¿Los resultados? Aseguran que en la primera semana se ven. Las consecuencias: Esta lesión necesita terapia larga y es dolorosa, al final el músculo vuelve a su forma original.

El pantalón de silicona: Consiste en inyectar una capa de silicona desde la cintura hasta el tobillo para darles forma a las piernas. Las consecuencias: Inflamación en los pies, aumento en la talla del zapato y a futuro amputación de piernas.

Inyecciones de células vivas de animales para eliminar arrugas: También utilizan veneno de abejas, parafina y aceites (cocina, carros, avión y para bebé), que aseguran hacen desaparecer las líneas de expresión. Las consecuencias: Una dermatosis alogénica, es decir, una reacción del cuerpo a sustancias extrañas. El organismo se defiende y produce una inflamación crónica que puede llegar a la necrosis.

Aumento de senos con pastillas: ‘Su busto grande sin cirugía’, es la promesa de unas tabletas comercializadas por Internet con las que supuestamente, sin implantes, el busto de agranda dos tallas en un mes. Según sus promotores actúa sobre la glándula prostaglandina estimulándola nuevamente, reafirmando y aumentando el tamaño. Las consecuencias: Posibles tumores cancerígenos. Además nada aumenta el tamaño del busto excepto los implantes.

Correcciones, un difícil proceso

De acuerdo con el presidente de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva, doctor Carlos Hoyos, “el 15 por ciento de las cirugías plásticas que se realizan en Colombia son de corrección, y de estas, el 90 por ciento se debe a procedimientos fallidos en clínicas de ‘garaje’”. Entre las cirugías más frustradas se encuentran: liposucciones con fibrosis en el abdomen, pezones mal ubicados que se salen del brasier, narices extremadamente respingadas y rejuvenecimientos faciales que cambian radicalmente la apariencia del rostro: bocas tipo ‘Guasón’ que no pueden dejar de sonreír.

Mujeres tipo ‘luchadoras’

Según el cirujano plástico Alan González, el 70 por ciento de las cirugías que realiza en su consultorio son casos de corrección por procedimientos realizados por no profesionales. “En las lipoesculturas las fibrosis residuales y desproporciones que quedan en las pacientes son muy comunes; les hacen ‘lipo’ de abdomen y espalda baja, pero se les olvida que con el paso del tiempo, los 2 o 3 kilos que suban se acumulan en las zonas que no se liposuccionaron, y esas son las mujeres con abdómenes planos y cinturas pequeñas, pero con espalda y brazos gigantes, que se ven como unas luchadoras”, explica González.

Huecos en la piel luego de una lipo

La corrección de una liposucción mal ejecutada, “en la que quedan huecos porque se extrae grasa de manera superficial, se debe mejorar con lipoinyecciones de grasa”, explica el doctor Rosales. OJO: “Nunca se debe centrifugar la grasa que se aplicará, esto ocasionaría la pérdida del plasma, que contribuye a la sobrevivencia de la grasa inyectada. No se debe colocar faja en las áreas lipoinyectadas, esto disminuye la oxigenación que la grasa necesita para sobrevivir”.

Nariz ultra respingada

“La cirugía secundaria o de retoque es muy complicada; tras una rinoplastia se forma una fuerte cicatrización que dificulta encontrar las estructuras cartilaginosas y produce un engrosamiento de los tejidos que no permite que se consiga en muchos casos una nariz más fina”, explica el cirujano plástico Felipe Amaya.

Consecuencias

De acuerdo con el doctor Amaya, “estas cirugías son más complicadas y suelen costar en promedio un 40 por ciento más que una cirugía normal”. Y ante la parte emocional, el doctor Adolfo Rosales agrega que “la pérdida de la confianza y la autoestima, cuando no se tiene apoyo psicológico, puede llevar a depresión y pérdida de la estabilidad familiar y social”.

El drama en cifras

  • 106 investigaciones contra clínicas prestadoras de servicios de salud por malas prácticas en cirugías.
  • 68 de los casos son por fallas en el procedimiento quirúrgico.
  • 18 por problemas de bioseguridad.
  • 12 por inconformidad del paciente.

*Datos de la Secretaría de Salud entre 2010 y 2011 en Bogotá

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