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Bienestar

Incontinencia… ¡A todas y todos nos puede pasar!

Incontrolables deseos de ir al baño más de ocho veces al día, goteos constantes y escapes ‘sin quere
Archivo Particular  Incontinencia… ¡A todas y todos nos puede pasar!
Por: Redacción ALO

Hace unos días, con una valentía y una entereza admirables, el presidente Juan Manuel Santos confesó que padecía de este mal, tras el accidente que sufrió durante el lanzamiento de su campaña para la reelección en Barranquilla. “Lo que ocurrió fue una secuela inofensiva de una cirugía, conocido como un accidente de incontinencia, producto de la operación que me realizaron hace año y medio para remover el cáncer de próstata”, afirmó el mandatario con valor.

Al igual que él, mujeres como Johanna Pardo Díaz (37), quien durante dos años visitó un supermercado cercano a su casa y como si fuera a cometer un delito, se escabullía sigilosamente en la sección de pañales para comprar algunos. No eran para su madre o abuela, ni tampoco para sus hijos, eran para ella, una mujer joven que desde los 18, padecía de escape involuntario de orina. Ella forma parte del 50 por ciento de las personas que padecen de incontinencia y no consultan al urólogo y del 30 al 40 por ciento que evitan abordar este tema por vergüenza. “Todo comenzó cuando quedé embarazada de mi primer hijo. En esa época me decían que en ese estado era ‘normal’ que no retuviera la orina, así que no le presté la suficiente atención; después me arrepentí”, confiesa. (Violaciones, incontinencia durante el sexo y más, con el ginecólogo)

Según Fabio Gómez Saldarriaga, gerente de unidad de negocio de Tena, las personas lo asumen como un estado normal propio de la edad, que se presenta después de haber tenido varios hijos o cuando se practica algún tipo de ejercicio. “Un problema común, de gran impacto, que no debe confundirse con una enfermedad. Es un síntoma o una consecuencia de que algo ocurrió o está ocurriendo en nuestro cuerpo”, asegura. (Violaciones, incontinencia durante el sexo y más, con el ginecólogo)

Diez años después, cuando dio luz a su segundo hijo, esta vez un niño, la situación llegó a tal magnitud que ya no era capaz de permanecer diez minutos de pie, se veía obligaba a levantase casi 20 veces en las noches para ir al baño e incluso cambió de trabajo para laborar desde su casa. “El problema no es tener incontinencia, sino la vergüenza y el temor que genera contarle a nuestro especialista”, confiesa.

Según Hugo López, urólogo miembro de la Sociedad Colombiana de Urología, una persona incontinente se ve afectada en su entorno familiar, laboral e incluso en su vida sexual. “Muchas personas han visto la necesidad de cambiar su forma de vestir y se han limitado en usar ropa ajustada, viajar, bailar y también han disminuido el tiempo de juego con sus hijos”, afirma.

Johanna ya no sentía el mismo deseo por regresar a casa, la relación con su esposo iba en descenso, llegó a pesar 36 kilos, utilizaba pañal para adulto el cual cambiaba de ocho a diez veces al día. Una condición que se hubiera podido evitar mediante una consulta a su especialista desde el primer goteo. “No se le ha dado la importancia que requiere y en parte se debe a la carencia de información. Lo más importante es que siempre se tenga un acompañamiento médico para saber claramente por qué se está desencadenando la pérdida de orina, después sigue identificar el grado y posteriormente hallar una solución”, explica Fabio Gómez.

¿La solución?

Los avances científicos y la tecnología han permitido crear mecanismos sobre cómo diagnosticar y cómo tratar la incontinencia con mayor precisión. Existen técnicas como la toxina botulínica, procedimiento al que Johana se somete cada año y que según ella le ha permitido regresar a su vida normal. También existen productos que son tan pequeños y seguros que pasan inadvertidos. ¿La recomendación? No esperar a que la última gota rebose el vaso… y visitar a tu especialista.

Mitos y verdades

¿Solo se presenta en mujeres mayores, de la tercera edad?

Falso. La incontinencia se puede evidenciar en cualquiera de las etapas de la mujer, independientemente de la edad.

• ¿Es una enfermedad?

Falso. Es un síntoma o una consecuencia de una enfermedad o una condición física, lo que se puede traducir en fallas en el sistema urinario.

• ¿Las personas con goteos huelen siempre a orina?

Falso. Esto sucede cuando no se utiliza un protector que tenga tecnología especial para neutralizar olores.

• ¿Es un estado normal cuando se tiene la menopausia?

Falso. Aunque los cambios hormonales durante la menopausia conllevan al debilitamiento de los tejidos del suelo pélvico, las pérdidas de orina no se provocan únicamente por su aparición.
 

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