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Bienestar

Duerme, duerme profundamente

Una buena noche de sueño juega un papel fundamental en la energía que tengamos al día siguiente y en nuestra salud. Te damos algunos trucos para que tengas noches de descanso profundo.
Duerme, duerme profundamente
Por:
Con frecuencia nos sentimos cansadas o tenemos la sensación de que no estamos durmiendo lo suficiente y esto puede ser consecuencia de malos patrones de sueño.  *Aplica estas técnicas para que cada noche duermas como un angelito y despiertes con toda la energía. Pero antes, no olvides tomar nota de qué factores pueden contribuir a que tengas un sueño profundo y cuáles no.  
 

 

 

 

Minimiza la luz y el sonido:
  Estos factores ambientales pueden afectar tu calidad y cantidad de sueño. La oscuridad hace que su cerebro libere melatonina para un efecto calmante y soñoliento. Incluso la luz del computador u otros dispositivos podrían dificultar el sueño. El ruido también puede interferir, trata de bloquear los ruidos no deseados.
   

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Siéntete cómoda:
Los adultos pasan alrededor de un tercio de sus vidas dormidos, por lo que vale la pena invertir en ropa de cama confortable. Además, antes de ir a la cama, intenta crear el ambiente ideal sin mucho frío ni mucho calor.

 

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Mantén una rutina:
Al igual que los niños, los adultos duermen mejor cuando tienen una rutina para acostarse. Hacer lo mismo antes de ir a la cama cada noche puede ayudar a preparar su cuerpo para descansar y acondicionar su cerebro para dormir. Practique diariamente las actividades que promueven la relajación, como el estiramiento suave, lectura o meditación.

 

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Maneja el estrés:
Si tu mente está ocupada con las preocupaciones del día te mantendrás despierta e intranquila. Trata con técnicas como aromaterapia, respiración profunda, escribir cada noche frases de gratitud o meditar.

   

Levántate de la cama:
Si llevas un tiempo intentando conciliar el sueño sin lograrlo, intenta levantarte y hacer alguna actividad que te relaje, puede ser leer un poco algo que no te genere mucho interés o practicar técnicas de respiración y cuando comiences a sentirte somnolienta, regresa a la cama.

 

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*Con información de la Clínica de Mayo

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