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Bienestar

Animales terapéuticos

Su compañía no solo mejora nuestro estado anímico, sino que nos ayuda a liberar el estrés y a sanar enfermedades. Además, son amigos fieles que llenan nuestra vida de amor.
Agencia 123 Animales terapéuticos
Por: Cristina Morales

La depresión es una enfermedad en aumento. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que este mal, que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, termina provocando cerca de 800.000 casos de suicidio cada año. Para combatir este flagelo, son muchos los tratamientos y terapias que se utilizan, siendo la compañía y la terapia asistida con mascotas una de las más efectivas.
Una investigación realizada por Jeremy Barron, director médico del Centro Beacham de Medicina Geriátrica de la Universidad Johns Hopkins, determinó que entre los humanos y el cuidado de un animal existe una conexión que genera muchos beneficios. "Por ejemplo, en el 84 por ciento de los pacientes con trastorno de estrés postraumático a los que se les proporcionó un perro adiestrado se redujeron significativamente sus síntomas, y en el 40 por ciento pudieron disminuir las dosis de medicamentos".
(Vea también: Las mascotas también van al spa)
Sara Jaramillo, médica veterinaria zootecnista, especialista en gerencia administrativa y experta en relacionamiento humano-animal, indica que: “Los efectos están comprobados. Cuando compartimos nuestro tiempo y espacio con un perro o un gato se estimulan diferentes áreas de nuestro cerebro: la sensitiva, la sensorial, la comunicación asertiva, los procesos educativos y lúdicos”.
Y explica que esto ocurre porque "se crea un aumento en la oxitocina (hormona del amor), lo que nos hace estar más relajados. Además, se disminuyen los niveles de cortisol, lo que hace que se reduzca el estrés", revela.
Vea también: Primeros auxilios para el peludito de la casa)
Pero, ¿qué características debe tener una mascota para ayudarnos a combatir la tristeza y la depresión? “Lo más importante es que el animal se sienta feliz con el contacto con personas y en la convivencia diaria, de lo contrario, el proceso terapéutico no se dará”, dice Jaramillo.También es fundamental que el temperamento y el carácter del animalito se ajuste a nuestro estilo de vida, y entender que debemos modificar muchas de nuestras rutinas para encontrar el equilibrio y así disfrutar la verdadera sensación de bienestar que estos adorables peluditos nos proporcionan.
“Lo demás se da de forma natural. Desde el punto de vista afectivo nos fortalecemos al crear un lazo con un ser que nunca nos defrauda, que jamás nos falla y que no nos pone condiciones”, asevera Jaramillo. Vea también: Tu mejor amigo a régimen)
 

 Allegra y Dalí son los amores perrunos del guapísimo Hugh Jackman (49), que se encargan de acompañarlo en sus paseos para liberar el estrés.


 

Mickey Rourke (65) asegura que este pomerano llamado #1 evitó que se quitara la vida en medio de una crisis nerviosa. Desde entonces, se convirtió en un activista animal.

 

Aumenta el nivel de tolerancia
Al vernos obligados a encontrar nuevas formas de comunicación con un ser que entiende su entorno y su realidad de formas tan diferentes a las nuestras, aprendemos a ser tolerantes y nos abrimos al aprendizaje de lenguajes que en su mayoría se enfocan en la lúdica.“Esto se nota particularmente en los niños, en personas con discapacidad, con estrés elevado o con demencia senil, pues al compartir con un animal que no los juzga, ellos terminan relajándose y aumenta su umbral de bienestar”, explica Jaramillo.Otro aspecto importante es el contacto físico, indispensable para los seres humanos. “El problema es que con todas las ocupaciones diarias muchas veces olvidamos abrazar a nuestra pareja o acariciar a nuestros hijos. Pero a los perros y a los gatos no se les olvida; esto forma parte de sus formas de expresión más comunes y por eso nos reciben con besos y mimos que nos alegran el día”, asegura Jaramillo.

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Su motivación
Sara Jaramillo es la directora general de la Fundación Instintos, que trabaja por el bienestar animal. “Una de nuestras líneas bandera es la terapia asistida con perros. Queremos demostrar el beneficio del relacionamiento con animales y por eso desde hace tres años trabajamos con adultos mayores, con jóvenes con riesgo de exclusión social que están en el sistema penal adolescente, con niños institucionalizados en condición de abandono, con personas en condición de discapacidad, entre otros, analizando los efectos tan positivos que generan en ellos estos animalitos”, indica.Además, en este momento trabajan para adiestrar perritos que viven en refugios para que se conviertan en terapeutas y tengan así una verdadera oportunidad de un hogar. 

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