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Cultura y Opinión

El arte de madrugar

Ser más productiva, optimizar el tiempo laboral, reducir el estrés, elevar los niveles de felicidad e iniciar el día con calma son algunos beneficios de adquirir este buen hábito. ¡A despertar, dormilonas!
El arte de madrugar
Por: Lessly Alfonso Trujillo

Cinco minuticos más”, “No me quiero levantar”, “Se me va a hacer tarde”... Son frases que repetimos a diario cuando suena el reloj despertador. ¿También te ha pasado? De acuerdo con Blanca Mery Sánchez, experta en productividad y mindfulness, madrugar es difícil por varias razones, entre ellas porque tenemos unos ciclos biológicamente definidos (ritmo circadiano) que se transforman a lo largo de la vida. “Algunas somos alondras (funcionamos mejor en las mañanas) y otras búhos (se desempeñan mejor en  la tarde-noche). Si a esto se le suma el tener una mala higiene del sueño, irse a la cama con el celular, comer tarde y ver televisión hasta tarde, levantarse es mucho más difícil”, asegura la especialista. (Vea también: Manuel del buen dormir).

El ideal es modificar el estilo de vida y pasar de ser alguien que duerme mucho a tener un hábito de sueño regular. hay que dormir 7 horas para tener un cerebro sano a largo plazo.

¿Al que madruga Dios le ayuda? Todo indica que sí. Un estudio de la Universidad de Toronto demostró que las personas que se levantan más temprano tienen mayores niveles de satisfacción y bienestar, ya que su reloj biológico está sincronizado con las actividades sociales. Además, personalidades como Michelle Obama y Jack Dorsey (cofundador de Twitter) y el genio de Steve Jobs le han atribuido a este pequeño pero valioso hábito parte de su éxito. (Vea también: Los efectos de dormir mal).

Quienes madrugan son más productivos porque inician el día con mayor energía, motivación y sensación de control. Ellos aprovechan los primeros minutos para enfocarse, comenzar la jornada sin prisas, generar un tono emocional positivo y dirigirse de manera consciente a sus labores”, explica la experta, también autora del libro Cerebro productivo. Sigue estas recomendaciones y olvídate de la idea de maquillarte en el carro, de desayunar de afán y de llegar corriendo a todos tus compromisos laborales: (Vea también: Duerme, duerme profundamente).

  1. La importancia de la planeación: Define una hora máxima para acostarte y levantarte (contemplando ocho horas de sueño). En un mes las cumplirás naturalmente y en dos, no necesitarás reloj despertador.
  2. Relájate antes de dormir: Escuchar música, tomar un baño de agua caliente, desconectarte de la tecnología y tener sexo son actividades que te ayudarán. (Vea también: 9 Cosas que desconoces de tu reloj biólogico).
  3. Coloca una sola alarma y levántate: Apenas suene el despertador (coloca un sonido agradable, una canción que te active y motive para iniciar la jornada), siéntate, respira profundo, sonríe y sal de la cama. ¡Nunca retrases el despertador!
  4. Un aliado: Deja un vaso de agua en tu mesita de noche, apenas te sientes, bébelo. Esto te ayudará a hidratarte y el cambio de temperatura contribuirá a que superes el letargo.
  5. La atmósfera: Una vez te levantes, prende la luz o abre la persiana; un ambiente más iluminado y brillante te hará sentir más alerta y ‘reajustará’ el ritmo circadiano.
  6. Inicia con pequeños cambios: Adelanta 10 o 15 minutos la hora de levantada y ve ampliándolo cada semana hasta llegar a la deseada.
  7. No pierdas el tiempo: Es muy fácil caer en la tentación de darle un vistazo a Instagram o Facebook antes de salir de la cama. ¡No lo hagas! Es muy probable que vuelvas a quedarte dormida y que se te haga tarde. (Vea también: Péinate antes de dormir).
  8. Optimiza las noches: Evita sobrecargarte en las primeras horas; deja preparada la ropa que te pondrás al día siguiente o adelanta los snacks que llevarás a la oficina. Esto no solo te ahorrará algunos minutos, también te permitirá enfocarte en otros objetivos.
  9. Tiende la cama: Está demostrado científicamente que dejar hecha la cama es una acción que ayuda a dar por cerrado el ciclo de descanso y a poner tu cerebro en modo productivo.
  10. Tómalo con calma: No te castigues si alguna vez dormiste de más; ve un paso a la vez y disfruta el proceso. Una buena idea es elaborar una lista de ventajas de levantarte más temprano y evaluarlo positivamente. (Vea también: 'Correr nos cambió la vida').

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