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El magistral retorno de Danna García

La actriz se vuelve a robar nuestro corazón con su personaje de Norma Elizondo. Tuvimos una charla profunda con una mujer que encontró su verdadera felicidad escuchando los mensajes de su alma.
Omar Cruz
El magistral retorno de Danna García
Por: Sandra Paola Real

 ‘La realidad supera la ficción’ es una frase que se cumple en múltiples ocasiones. Pero cuando ambas se enfrentan en un mismo espacio es cuando surge la magia, la de verdad, verdad… La existencia de la actriz Danna García (42) ha sido eso, un trasegar lleno de encantamiento, de éxitos cumplidos, de aprendizajes duros, también, pero finalmente una vida colmada de agradecimiento. Este año ha sido uno de los más complicados que ha vivido, se enfermó de dengue y estuvo hospitalizada, luego contrajo la covid-19 en dos ocasiones y también fue ingresada a una clínica, pero tras superar ambos virus y crecer espiritualmente, hoy se siente sana. Y recibe con felicidad el regalo que la gente nuevamente esté pegada al televisor viendo Pasión de gavilanes, una serie que significó mucho para ella. “Recibo con muchísimo amor el cariño de mi gente, de mi país, y agradezco que nuevamente estén viendo en familia una serie como los Gavilanes. Reconforta el alma saber que esta historia vuelva a reunir en pleno a toda la familia frente al televisor”, revela.

En cada palabra que emite, la actriz es enfática en su agradecimiento y se ha convertido en una especie de ángel de la guarda de sus seguidores, que le piden un mensaje de optimismo y esperanza en medio de esta pandemia. “Con la edad entras en una dinámica diferente. Aunque ser madre te devuelve a momentos de la infancia que vas olvidando por el camino, siempre te dispersas. Y nunca hay que dejar de prestar atención a los pequeños detalles que forman parte de la vida. Leo y respondo cada mensaje de mis seguidores con mucho amor”. Nuestra charla pasa por la maternidad y el instinto de lucha que lleva consigo (tiene un hijo con el escritor español Iván González: Dante, de 3 años, su gran amor). “Desde el segundo uno de convertirte en madre, hay como un clic que te surge y que provoca una capacidad de entrega total y para siempre. Es lo más revolucionario y fuerte que se puede sentir en la vida. Amo a mi hijo con cada célula de mi cuerpo”, dice.

Las situaciones extremas de las que ha sido testigo y que le han provocado un tsunami interior se cristalizan en una frase sencilla pero muy potente que se ha convertido en un nuevo mantra para ella: “no puede ser que tu miedo sea mayor que tus ganas de vivir”. Esa es una verdad que enlaza con una afirmación de su cuñado que se repite constantemente para quitarse de encima los miedos: “No te pre-ocupes, ocúpate”.  ¿Cómo recibes la noticia de que después de 17 años, nuevamente todos estemos pegados a Pasión de gavilanes? Con mucha ilusión la recibo, estoy muy emocionada de que la novela se esté viendo en Colombia, sobre todo porque es de esos proyectos que atesoro en mi vida; no solo su magia lo hace importante para mí, sino por la etapa en la que la filmé. La historia es maravillosa, como todo lo que escribió Julio Jiménez. No quisiera quitarle el reconocimiento y el mérito que merece y tiene la producción de la novela.

¿Por qué crees que luego de casi dos décadas, nuevamente la historia se posicione como favorita?
Siento que el éxito de Pasión de gavilanes radica en su historia, escrita por Julio Jiménez, y la forma en la que Hugo León Ferrer decidió desarrollar la historia en un estilo audaz, tipo cowboy y una gran dirección. Esto le otorga al proyecto cierta inmortalidad, sobrevive a través del tiempo, pues los conflictos con los que lidia son profundos, y pese a ser narrados de manera ligera, es posible identificarse con ellos, incluso hoy en día. La inocencia, la mezcla de música, la pasión y la audacia con la que se narran son alucinantes y los hacen incluso más llamativos, de ahí su éxito como telenovela. Es una historia de hombres con princesas. Tres hombres, rodeados por sus princesas, y estos galanes son quienes se encargan de mover los hilos de la historia, lo que la convierte en única.
¿Te la estás repitiendo?
La verdad es que hasta ahora me la estoy viendo. En mi casa se ríen por la pasión con la que la miro, pero es que el sentimiento de verme en la pantalla y recordar cuando grababa ciertas escenas y todos los sentimientos que se desataban en mi interior me emociona de manera descomunal. No solo me conmueve que se esté transmitiendo, sino también me genera mucha ilusión el pensar que allí está plasmada una parte muy importante de mi vida.

Por favor, describe a Norma, esa mujer que les robó el corazón a los televidentes 
Ahora que la veo desde lejos, a Norma Elizondo, me queda mucho más claro lo que pasaba por su mente y aquello con lo que me sentía identificada. Es una mujer frágil y pese a tener una coraza protectora para así mostrarse como un personaje fuerte, es la personificación de la mujer todera, emprendedora, fuerte, empecinada en cumplir sus sueños y capaz de cualquier cosa, pero dentro, reside una fragilidad característica femenina, pues también somos dulces y buscamos cariño y ser amadas. 
¿Por qué crees que generó tanto impacto ese romance de Norma y Juan?
Creo que este romance, el de Juan y Norma, hace posible que las personas se sientan aún más cercanas a la historia. Cuando estamos inmersos en la televisión siempre ansiamos un amor de telenovela, lleno de pasión, magia y complicidad, pero el amor de estos dos tiene aspectos que representan también a las parejas del común, de la realidad cotidiana.

  

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