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Estefanía Borge, mujer de acero con corazón grande

Sus imperceptibles 38 años los vive en presente, como si el futuro no existiera. La vida ya le enseñó suficiente como para no preocuparse de lo que crea la gente. Hoy disfruta sin apuros a sus hijos y su inminente éxito como escritora y conferencista.
Giorgio Del Vecchio
Estefanía Borge, mujer de acero con corazón grande
Por: Sandra Paola Real

La actriz, conferencista, amante de la cocina, madre soltera de dos niños (Sofía, 20, y Salomón, 6), bailarina y deportista, dice que su infancia fue feliz porque sus padres no hacían diferencias de género con sus hermanos varones, pese a tener cuna costeña. Fue madre adolescente, mujer adelantada a su época, que dejó a su amada Cartagena por ir tras sus sueños a Bogotá, con su niña de la mano y la maleta bajo el brazo.
 
Tras dar a luz a su segundo hijo se empoderó a través del entrenamiento y se dio cuenta de que lo suyo eran los fierros, los guantes, el ring y la buena alimentación. Hoy, a los 38 años, viaja por todo el país motivando y entrenando a quien quiera hacer ese cambio de consciencia, pero dice que su lucha es por las mujeres.
 
Entrena a diario. Sus brazos son fuertes, su cuerpo luce firme y lo lleva con la elegancia de quien nació con esta armadura, como si no fuera el resultado de un trabajo continuo y con esfuerzo. Camina por la calle y la gente la mira, le habla, la abraza. También la critican, la juzgan y luego de su participación en el reality MasterChef, la cuestionan y no paran de hacerle bullying en redes sociales. Sin embargo, ella no siente rencor. Sabe que el ser una mujer frentera tiene su precio, pero quiere dar vuelta a la pelea y a esa cara de ella que quisieron mostrar en el programa para apropiarse de un espacio que siente que nos pertenece a todas: el de la lucha, en el ring y en la vida. 
 

Foto: Giorgio Del Vecchio
Blusa y pantalón estampados, de Daniella Batlle
 

“Que fue grosera”, “que todos la odiaban”, “que era muy antipática…” “Que gritó a Claudia Bahamón”. Ya esas críticas no importan, pero sí le hubiera gustado que sus compañeros la enfrentaran en el programa en vivo, no tras las cámaras: “Yo siempre he sido directa, de una sola pieza y digo las cosas en la cara. Por ello, y aunque me cueste, el camino para aceptarme pasa por abrazar también mis miedos, la vergüenza o lo que no me gusta de mí misma, y mi error tal vez fue tomarme el programa tan a pecho, tan tajante”, revela.
 
Este año ha sido de mucho movimiento para ella, pues luego de seis años de una relación con el antioqueño Jorge Grisales, se separó. Lloró en silencio, le costó tomar la decisión de dejarlo, se le arrugó el alma. Experimentó una rabia impúdica: el dolor de una madre al no poder cumplir con el mandato social, con el deber de seguir con su pareja, y su soledad la llevó a deambular por los territorios del inconsciente en busca de escape, pero ha salido adelante y hoy está más fuerte que nunca y con ganas de renacer como el ave fénix.

Estás recién llegada de Nueva York. ¿En qué andabas?
Me fui a Nueva York a pasear, a descansar, a estudiar. Hice un curso de cocina japonesa en el Culinary Institute. Solamente fueron cinco días muy intensivos. Sinceramente, a mí Nueva York me abre mucho la mente, es una de mis ciudades favoritas.
 
Recientemente, finalizó 'MasterChef'. Sin duda, fuiste una de las concursantes más polémicas. ¿Cómo analizas tu paso por el reality?
La experiencia fue hermosa, algo nuevo para mí. Había visto los MasterChef del mundo y me pareció superbonito el formato. Fue diferente, una oportunidad muy enriquecedora. Me acercó más a mi verdadero yo, a mi creencia, a mi filosofía y a mi estilo. Sin embargo, me lo tomé muy en serio, me comprometí totalmente, entré con una intención muy clara de que mis seguidores pudieran verme más de cerca. Me quedo con lo que viví y lo que hice en el día a día.

 Foto: Giorgio Del Vecchio
Kimono, de H&MAretes, de La Vie Rosé

¿Te dolió que te criticaran tanto?
Los colombianos vivimos en una cultura en donde nos duele que nos digan la verdad; yo siempre me mantuve sincera, y creo que eso fue lo que no le gustó a la gente. Muchos me vieron como una mujer con carácter, otros como una grosera. Es cierto, tengo una forma de ser que no le gusta a toda la gente, pero no iba a aparentar ser otra persona.

Luego de analizar la situación, ¿no hubiera sido mejor haberte mostrado de una manera distinta?
En televisión, nunca me había visto como soy en realidad, siempre representaba un papel, pero en MasterChef me vi como la perfeccionista y la mujer seria que soy. El reality me puso en unas facetas que jamás había conocido de mí misma; fueron muchas emociones. Diversas etapas en donde tuve actitudes y reacciones que no me definen como persona, como la real Estefanía que soy. Agradezco haber trabajado bajo presión, conocerme en la oscuridad, esos momentos en los que me sentí muy vulnerable. Nunca actué con una mala intención.

¿Qué sentías al leer las críticas?
Cuando el reality salió al aire siempre traté de ponerme en los zapatos de los otros cuando leía tanto comentarios negativos como positivos. Al recibir avalanchas de amor y de desamor, a veces me sentía triste. El episodio con Claudia me pareció demasiado cruel, porque ¿cuántas veces en la vida no decimos “¡no me hables!”?, pero como lo mostraron en el programa me pareció horrible. Hice un 'live' porque sentí que debía explicar cómo habían pasado realmente las cosas, pero no en busca de aprobación. Por otro lado, también lo hice por mi hija Sofía; en varias ocasiones ella me dijo que debía revelar la verdad. 

¿Lloraste? 
Me sentí muy mal, lloré, me reprimí y me cuestioné el porqué lo había hecho. Andaba en un carrusel de emociones. Yo no ataqué a Claudia Bahamón, no busqué hacerla sentir mal. Le ofrecí disculpas, pues es una mujer a la que respeto y quiero. Sin embargo, demostré que sí se puede ser una mujer berraca que dice lo que piensa en realidad.
 

Foto: Giorgio Del Vecchio
Pantalón y crop top, de Blauet 

¿Hoy qué les dirías a todos los que te criticaron?
Yo no soy perfecta, cometí errores, pues soy humana y merezco el derecho a equivocarme, pero siempre quisieron mostrarme como la mala del paseo.

¿No te quejaste con el canal?
Claro, hablé con el canal RCN; en el momento en el que sucedió lo de Claudia les dije que pararan. Es triste, pero la gente no aplaude lo bueno, sino reprime lo malo. Tengo un libro bestseller, gané un India Catalina este año, soy conferencista que busca empoderar a las mujeres y eso nadie lo alaba, en cambio grito a Claudia ¿y eso sí lo exponen de esa forma? Tuve una charla con dos personas del canal y se disculparon conmigo. Mi mánager ya habló con César Castro y con la gente que manejaba el reality y también recibimos unas sinceras disculpas.

¿Qué viene para tu vida tras este aprendizaje?
Hoy, puedo decir que tengo un testimonio que puede ayudar a cambiar vidas. Porque: o te victimizas con lo que te pasa, o coges lo que te hizo triste o dudar y le sacas el máximo provecho. Yo no fui a MasterChef a ganarme un título, ya gané suficientes y lo agradezco infinitamente; fui a descubrir mis  capacidades y a disfrutar mi pasión por la cocina.

Encuentra la entrevista completa en nuestra edición impresa y entérate de más detalles sobre el próximo libro de Estefanía Borge, su separación de Jorge Grisales y sus nuevos proyectos profesionales.

Producción y styling: Catalina Ramírez M.
Maquillaje y peinado: Daniela Bastidas
Locación: Restaurante Mediterránea de Andrei

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