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Cásate en Aruba

Dushi significa dulce, amoroso, tierno en papiamento… y todo en Aruba es dushi. Por eso, es el destino adorado para su luna de miel. Disfruta
Rodrigo Sepúlveda NOVIAS: El ¡Sí! que merecemos
Por: Diego León Giraldo

Quién no ha soñado con decir ‘Sí, acepto’ en una playa de arena blanquísima, con los colores rojizos del cielo estallado en un atardecer, con brisa serena y el rumor del mar como música de fondo? O incluso darse ese primer beso de esposos en una playa privada y con unos fabulosos flamencos rosados revoloteando al lado… Pues todo eso es posible en las 19 millas de playas que a solo una hora y 20 minutos de vuelo desde Bogotá se encuentran en la paradisiaca Aruba.

Este crisol de nacionalidades, donde hay 104 mil amabilísimos habitantes de 46 nacionalidades que conviven en armonía y cuyo mayor interés es satisfacer a los visitantes, tiene más de 30 hoteles para todos los presupuestos, la mayoría de los cuales ofrece sus planes de organización de bodas, renovación de votos y lunas de miel. Allí no hay problemas con el idioma, pues si bien las lenguas oficiales son el holandés y el papiamento (mezcla de español, francés, alemán, holandés), en general también se habla nuestro idioma.

Para todos los bolsillos

El dinero no es problema. Hay planes como los que ofrece Indira Maduro, que van desde la más sencilla ceremonia que cuesta 300 dólares e incluye solo la decoración de un arco y el reverendo en la playa. Los emblemáticos arbustos llamados Fofoti, especialmente los dos que están en Eagle Beach, son los más apetecidos para el rito: “La mayoría organiza todo mínimo con seis meses; pero yo he tenido que correr en ocasiones con parejas que se han decidido solo 2 o 3 semanas antes”. Incluso hay casos como los de la pareja que viaja de paseo a la playa y de un día para otro el novio quiere sorprender a su novia con una petición de mano. Eliana Fun, Wedding Coordinator del Westin Resort & Casino, es especialista en este tipo de ceremonias: “Una boda con 20 invitados, que incluya la ceremonia, sillas en la playa, el ministro y un arco para el enlace, además de unos pasabocas, botella de champaña, flor para la novia y el novio, cake, luces para el camino y sistema de sonido, cuesta a partir de 3.000 dólares. Claro que la decoración es lo que más vale y siempre nos ajustamos a los deseos de la pareja, a sus costumbres, tipo de comida y necesidades”. Por supuesto que entre más tiempo se tenga, más seguridad existe de que todo se ajuste a lo que busca la pareja. También se ofrecen paquetes con alojamiento y diversas actividades tanto para los novios como para los invitados.

Si lo que quieres es una boda más producida, Lissy Lampe también es especialista. Ella, que lleva 11 años en el negocio y anualmente realiza 120 ceremonias, ofrece el plan en playa o en alguno de los restaurantes u hoteles dispuestos. “Se puede hacer el enlace civil en la mañana en el ayuntamiento y luego la unión simbólica en la playa al atardecer”. Es necesario aclarar que las ceremonias fuera del ayuntamiento o de la iglesia son simbólicas, pues en Aruba los sacerdotes católicos no se desplazan y los que se consiguen para estos ritos son ministros de otras religiones o anglicanos, que tienen más flexibilidad para dar la comunión en la playa. “Ser detallista y explicarles siempre a los novios qué se puede y qué no, es el secreto”, añade Lissy. Por ejemplo, poner antorchas en la playa es complicado sobre todo por la constante brisa en Aruba, para eso se pueden usar lámparas o bombillas especiales.

Restaurantes como Papiamento, especializado en comida tradicional isleña y donde siempre comen los reyes holandeses cuando van a la isla, o The Oldman and the Sea, son también una maravillosa opción para organizar una boda más íntima y con un ambiente de ensueño. El primero, en una vieja casona al borde de una piscina, tiene todo el ambiente vintage que está en boga. El otro, con un muelle superromántico, mesas dispuestas en la playa y entre árboles de fofoti y palmeras es uno de los imperdibles y, según el New York Times, una de las razones para visitar el Caribe. El restaurante El Faro, en la zona norte, también ofrece una bella vista para decir ‘Acepto’.

Como toda una estrella

El Renaissance, con dos casinos, dos shoppings y una torre de hotel para adultos y otra familiar, es superexclusivo. Los botes llegan hasta la mitad del centro comercial y se abordan para ir a la isla privada. Quienes quieran pueden optar por realizar allí su enlace, a 10 minutos. “La isla tiene dos sectores: Iguana Beach, que es familiar, con restaurante, gimnasio y cancha de tenis; y Flamingo Beach, más privada, no permite el ingreso de menores de 18 años y tiene un spa privado para consentir a la pareja”, explica Zugheila Lindeborg, jefe de mercadeo. Celebridades como Timbaland se han casado allí y personalidades como Madonna, Macy Gray y Marc Anthony lo han escogido para vacacionar. La absoluta discresión y reserva es lo más valioso para los huéspedes, la pareja e invitados.

¿Y después de la boda?

Aunque lo que más conocemos son sus playas, también se puede disfrutar de safari a través de la zona rocosa, con almuerzo incluido, por 4 horas a 75 dólares o todo el día de vuelta a la isla por 95 dólares.

El catamarán, que recorre las aguas azules y se detiene en varios puntos para nadar, bucear y caretear, es otra posibilidad. Un submarino también está en el menú. Para los aventureros y los que van con niños, un viaje por el parque Arikok permite jugar en las dunas del desierto amarillo, ver los molinos y hasta visitar una cueva con pinturas rupestres de los primitivos pobladores.

Los jueves de todo el año, en el sector de San Nicolás, a 30 minutos de Oranjestad, las noches son de carnaval y los visitantes disfrutan de shows de música tradicional y una parada al estilo del famoso Carnaval de Río. Al día siguiente, recorrer las exclusivas tiendas de marca, con joyería, relojes y objetos a excelentes precios para consentir los sentidos; para terminar con unos deliciosos cocteles y gozar de la agitada vida nocturna.

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