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Paulina Dávila ¡carismática y aguerrida!

“El éxito no lo asocio al rating o al aplauso de la crítica, sino a sentir que lo di todo, que lo viví al máximo y lo disfruté” con estas palabras, la actriz paisa nos cuenta como vive uno de los mejores momentos de su carrera
Hernán Puentes
Paulina Dávila ¡carismática y aguerrida!
Por: Sandra Paola Real

Suena convencida y reconoce que no es una persona que se mueva estratégicamente o que urda planes y maquinaciones para que las cosas resulten. En lo profesional, a Paulina Dávila le gusta estar encima de todos los detalles. Para abordar un desafío o un personaje nuevo necesita investigar, profundizar e impregnarse de lo que va a hacer: “El éxito no lo asocio al rating o al aplauso de la crítica, sino a sentir que lo di todo, que lo viví al máximo y lo disfruté”, tal y como le acaba de ocurrir con su personaje de Mariana Yazbek en Luis Miguel, la serie de Netflix basada en la vida del cantante mexicano. O con su papel de Elisa en Aquí en la tierra, cocreada, dirigida y estelarizada por Gael García Bernal, que acaba de ganar el premio Golden Eye a mejor serie en el Festival de Cine de Zúrich.

Tiene claro que todo puede resultar efímero si no se hace con pasión, por eso quizá fue esa preadolescente entusiasta que a los 13 años grabó su primer cortometraje, o esa veinteañera amante del arte que se destacaba con sus performances y fotografías en la facultad de Artes Visuales de la Javeriana, o la actriz que sedujo al público con su personaje de María del Carmen en ¡Que viva la música! Además, debe ser por eso que prefiere darles vida a personajes que la reten: “Hay una justiciera dentro de mí. Una justiciera feminista”, declara y sonríe. Su carisma en pantalla se traslada a la vida real. Paulina camina con seguridad. Su metro setenta de estatura, sus torneadas piernas y coquetos gestos no pasan inadvertidos, y ella lo sabe. Nacida y criada en Santa Marta, desde que tiene uso de razón siempre se ha sentido artista. De su infancia tiene los mejores recuerdos. Vivía libre, jugaba con lo que quería, se movía entre la playa, el mar y la naturaleza de su tierra a su antojo, y recuerda que siempre que se miró en el espejo vio una niña con capacidad histriónica: : “Mi infancia fue muy feliz, crecí en un hogar en el que siempre me dejaron ser y mi personalidad ha sido la que me ha ayudado a hacerme un lugar”, revela. Con una carrera de éxitos a cuestas y ‘ad portas’ de celebrar sus 30 años, Paulina habló con ALÓ.

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¿Cómo fue darle vida a la fotógrafa Mariana Yazbek, en 'Luis Miguel’ , la Serie'?
Fue un viaje divertido e inesperado. Yo venía de interpretar a Elisa en Aquí en la tierra, otra serie en la que participé antes de Luis Miguel. Esta era una historia intensa, política y más oscura, casi toda de noche, y de pronto llega este proyecto con todo el brillo de los 80, sol, Acapulco y mucha frescura, y ese contraste me encantó y lo hizo todo más interesante. Fue una experiencia muy bonita, construimos una historia de amor fugaz, pero muy real. Y con Mariana me sentí muy conectada y eso lo hizo más fácil y natural.
¿Te imaginaste que la serie y tu personaje iban a lograr semejante éxito?
Nunca de esta manera; siempre esperas que la gente sienta empatía y se conecte con lo que haces, también anhelábamos que la serie fuera un éxito, pero sí me tomó por sorpresa la dimensión que esto alcanzó.
¿Por qué?
Las cosas cambian mucho en la edición y de cuando lees los capítulos en un papel a cuando los ves ya editados en la pantalla, y en ese sentido me sorprendió mucho el protagonismo que le dieron a mi personaje. A pesar de que en los guiones estaba planteado así desde siempre, en la pantalla se vio más grande, y creo que es muy entrañable.

¿Qué tal fue hacer dupla con el guapísimo Diego Boneta?
Lo mejor es que desde el comienzo tuvimos muy buena química, éramos amigos desde el primer momento, y esa familiaridad y confianza hacen todo más cómodo. Además de eso Diego es muy buen compañero, generoso y estaba completamente metido en su papel y eso ayudaba a entrar en ese mundo, a imaginárselo mejor, y me invitaba a jugar a mí también. Lo disfruté mucho. Filmar el videoclip de Cuando calienta el sol fue lo máximo, y creo que lo más difícil fue aceptar que terminara así, desapegarnos de esa historia tan linda.
Este es tu segundo trabajo televisivo como fotógrafa, una pasión tuya. ¿Has pensado en retomar esta faceta?
¡Así es! Elisa, de Aquí en la tierra, también es fotógrafa… Es muy curioso y sigo preguntándome: ¿qué tipo de señal será esa? Aunque son muy distintas Elisa y Mariana, con las dos tuve chance de recordar y volver a conectar con esa época de mi vida en la que siempre andaba con mi cámara, revelaba rollos en el cuarto oscuro y me quedaba horas allí. Es una época de mi vida que recuerdo con mucho romanticismo y me sigue gustando. De alguna forma, todos somos fotógrafos, casi todos siempre tenemos una cámara en mano, y con las redes sociales estamos construyendo un archivo y un lenguaje. Unas veces de manera más consciente que otras, pero en ese sentido nunca he abandonado la fotografía y siempre me acompaña.
Hablando de ‘Elisa’… ¿Cómo asumes el reconocimiento que acaba de recibir la serie en Zúrich?
Es un honor ser parte de un proyecto cuya calidad puede competir con producciones de todo el mundo. Es una serie arriesgada, sin pelos en la lengua y hecha por grandes de la industria del cine mexicano, muy esperada y en la que hay un gran esfuerzo. Pude trabajar con directores increíbles, un reparto maravilloso y un equipo de producción de primera.

TODA UNA ARTISTA
¿Piensas retomar tu carrera como artista visual?
Pues creo que esa formación marca todo lo que hago y hacia dónde quiero ir. Siempre me acompaña y de alguna forma tengo una deuda con esa parte de mí. Hace poquito me involucré haciendo el diseño de producción de un corto que hoy está seleccionado en el festival de cine de Morelia en México, y eso me hizo muy pero muy feliz, trabajar desde el otro lado de la cámara y encontrar otros lugares de creatividad en mi oficio.
¿Te lanzarías a producir tu propia película?
Creo que de eso se trata mi búsqueda ahora, encontrar el arte en lo que hago, juntar disciplinas, y ojalá muy pronto eso me lleve a desarrollar mis propios proyectos. Siempre estoy atenta a lo que se está haciendo en Colombia. Vicky, mi mánager en Colombia, y yo siempre estamos buscando nuevos proyectos que se ajusten a los tiempos y a lo que quiero hacer… Ya hasta hemos pensado en producir algo nosotras; está muy cruda esa idea, pero hay muchas historias por contar en nuestro país.
Hablando de cine, ¿cómo recuerdas ese primer corto que grabaste a los 13 años junto a Isabella Santo Domingo?
No recuerdo cosas puntuales, pero sí que no cabía en mi cuerpo de la emoción. Recuerdo que veía a Isa con mucha admiración, como una heroína y la mujer más cool que había conocido. Reconocí siendo muy chica que eso quería hacer, me sentía muy afortunada. No sé si fue un cameo lo que hice, pero recuerdo que tenía que ser una niña rebelde y fumaba a escondidas en el patio. Yo no lo podía creer.

A punto de cumplir 30 y en medio de tanto éxito, ¿cómo proyectas esta nueva década de vida?
Estoy feliz, siento que he crecido mucho en todos los niveles, siento que ahora es más claro lo que sí quiero hacer de lo que no; ya he probado distintos caminos y me siento cómoda caminando en el mío. Estoy muy agradecida por las oportunidades que he tenido y he trabajado mucho también para estar en donde estoy. No digo que ya llegué, al contrario, me emociona lo que no conozco y los retos que se avecinan, pero ahora los recibo más tranquila y con un poco más de claridad. Confío en que todo se va dando; somos creadores de nuestra realidad.
¿Cómo es un día de Paulina?
Me levanto y me preparo mi café para que arranque el motor, trato de meditar cada que puedo; a veces me gana lo dormilona y la mañana inicia a la carrera. Luego hago ejercicio, salgo a correr o voy a yoga o con un entrenador. Desayuno tarde y luego tengo siempre mil cosas que hacer, entre vueltas, reuniones, castings, tener que leer algo...
¿De dónde sacas tanta energía?
No sé. Me muevo mucho caminando o en bici o en patines. Cocino, voy al mercado, veo amigos... lo que hacemos todos. Soy muy flexible, me encanta lo nuevo y para nada tengo cosas fijas. No me gusta lo rígido ni lo monótono.

Sabemos que tienes un proyecto musical entre manos, ¿en qué fase está?
La verdad, me gustaría estirar el tiempo o clonarme para hacer todo lo que quiero. Me encanta la música y encerrarme en un estudio con amigos talentosos y queridos. Así ha sido la historia de Ponitrucha, el proyecto que tengo con un amigo que también es actor. Nos conocimos haciendo Carroña, una película en México, y desde entonces hacemos música juntos. Hasta el momento, no hemos sacado nada porque necesita de tiempo y de afinar cosas todavía, pero quizá muy pronto. La música siempre está rondándome y yo a ella.
PAULINA, CADA VEZ MÁS LINDA
Esta sesión fotográfica nos deja ver a una mujer sumamente bella y empoderada... ¿Cuál es tu rutina para mantenerte así de divina?
¡Guau! ¡Gracias! Cada vez me conozco más y por eso cuido más de mí y sigo aprendiendo a darme lo que necesito. Creo que estoy en un buen momento conmigo y quizá eso se refleja. Estoy sana y haciendo todo para vibrar con mi energía más alta. No siempre todo sale como uno quiere o te sientes increíble, pero cuando no, hago cosas que me lleven a mejores lugares. Lo que sea necesario para estar bien. Estar bien es verse bien.

Tienes un cuerpazo increíble. ¿Cuéntanos de tu rutina?
Me alimento bien, tomo mucha agua, desintoxico mi cuerpo cada tanto, hago yoga, salgo a patinar, entreno, bailo, boxeo, salgo a correr, y además me doy momentos para mí en la naturaleza y eso me recarga. Voy a ceremonias de temazcal, que me han cambiado la vida. Creo que también me ayuda no forzarme a caber en ningún estereotipo, hago el ejercicio de mejorar lo que puedo cambiar y trato de aceptar lo que no y de estar en paz con eso.
Arrancaste el 2018 llena de proyectos. ¿Qué tienes planeado para lo que queda del año?
Acabo de terminar una película que es el remake de La cara oculta, una película que hizo Andi Baiz en Colombia y ahora la hicimos en México. Aún no sabemos cómo se va a llamar. He estado en otras cosas más pequeñas, un corto, videoclips que aún no puedo compartir, pero han surgido muchas cosas emocionantes. Y acabo de empezar a filmar la segunda temporada de Aquí en la tierra, que está demandando todo mi tiempo y atención. Es un proyecto que me gusta mucho por los retos que representa y que me exigen estar muy presente.

¿En este punto, te importa lo que otros piensen de ti?
Creo que siempre viviremos condicionados por el afuera. Podemos tratar de estar más centrados en nosotros y conectados con lo que realmente nos es esencial e importante. Eso trato. Sí me importa cómo se percibe mi trabajo, por ejemplo, pero trato de no enredarme mucho en eso. Lo importante es serme fiel a mí misma.
¿Sueles leer las críticas sobre tu trabajo?
No, realmente. Si se me atraviesa una la leo y ya está.
¿A estas alturas, cómo te enfrentas a la fama, al éxito?
No es algo que modifique mi vida diaria; sigo siendo yo para la gente que me rodea. El éxito es gratificante, pero no más. No hay que enloquecerse; es un impulso para seguir haciendo lo que estoy haciendo. La fama de repente sí viene con privilegios y oportunidades, y qué bien saber aprovecharlas, pero eso mismo trae responsabilidades también. Vivo en constante aprendizaje y tratando de mantenerme en equilibrio. Creo que no hay que marearse en las subidas ni irse de boca en las bajadas.
¿Funciona tu radar para detectar a ese tipo de gente que se acerca a ti por interés?
Trato de mantener mi intuición bien afilada; creo que eso me ayuda a mantenerme cerca de gente con buena energía.
¿Quién te inspira?
Mucha gente, pero sobre todo quien se atreve a ser original y valiente y trabaja todos los días por ello.
¿A quién le pides consejos?
A mi mamá y a mi papá, clásico (risas)… Somos muy cercanos. Pero soy muy de apoyarme en la gente en la que confío y que me quiere y me conoce. Hago muchos sondeos cuando tengo que tomar decisiones: amigas, mánagers, compañeros de trabajo...
¿Y tu proyecto de irte hacia L. A.?
Estoy pensando irme el próximo año una temporada, pero con esta profesión tus planes pueden cambiar en cualquier momento y hay que mantenerse flexible… Me encanta México también y lo que he construido aquí con mucho esfuerzo. Así que mi ideal sería estar entre los dos. Están muy cerca y se complementan muy bien. Además, es un momento clave para la industria latinoamericana y no quisiera abandonar el barco cuando apenas se está poniendo emocionante. 


 

 

 

 


 

 


 

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