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Santiago Arias y Karin Jiménez están embarazados

Es común ver a Santiago Arias celebrando alguno de los éxitos deportivos que alcanza, pero la noticia de que se convertirá en padre de nuevo junto a su esposa, la modelo y estilista de moda Karin Jiménez, lo tiene con el corazón y el alma llenos de júbilo.
Hernán Puentes
Santiago Arias y Karin Jiménez están embarazados
Por: Sandra Paola Real

Hace nueve años son pareja y están a punto de convertirse en padres de nuevo a finales de octubre. Karin Jiménez (28) en todo momento deja en claro que junto a Santiago Arias (27) es “muy feliz”. Pero para que eso sucediera no solo ocurrió el milagro del encuentro de dos almas buenas, sino también que dos mundos bastante distintos se entendieran: ella, exreina y modelo, amiguera e hija de una madre que enviudó muy joven; él, hijo de un matrimonio tradicional antioqueño, un hombre serio, tímido, megaorganizado y deportista consumado; sin embargo, terminaron coincidiendo en esta vida y formando una bonita familia. Ambos protagonizan una historia de amor real que se ha construido a pulso y con la decisión férrea de luchar por la familia. Este clásico contemporáneo del amor bonito, ese que se cultiva con empeño, con detalles, con palabras honestas, con sinceridad, con comunicación y con confianza, tiene a esta familia viviendo la historia que siempre soñaron, pues cada decisión la toman con consciencia y ponen en práctica la inteligencia emocional en la crianza de su hijo Thiago (1 año y medio) y, próximamente, de Lucca.
Dictámenes como “no porque no” o “porque lo digo yo” parecen haber caducado en la familia Arias–Jiménez. Por el contrario, Santiago y Karin valoran al máximo el tiempo de calidad con los hijos y el seguir manteniendo viva la llama del amor en pareja. Creen en la crianza compartida y en que sus hijos logren ser felices a toda costa. Nos abrieron las puertas de su apartamento en Bogotá para fotografiarlos, antes de que Santiago partiera hacia Brasil para participar en la Copa América 2019, y celebrar por adelantado el Día del Padre.

¿Estaban buscando quedar embarazados?
Karin: Este segundo bebé no fue planeado; estamos felices, pero sí fue una sorpresa. Lo más lindo es que se convertirá en el mejor amigo de Thiago, será su cómplice y mayor regalo. Creo fielmente que esto es un plan que nos tenía Dios preparado.
Santiago: No nos estábamos cuidando, entonces sabíamos que en cualquier momento podía pasar, pero no tan rápido (risas). Pero no es un secreto para nadie que tener otro hijo es lo más lindo que le puede pasar a un ser humano. Definitivamente, este nuevo angelito es una bendición más en mi vida.
¿Cómo han vivido este nuevo embarazo?
K.: Me ha dado de todo. Náuseas y mareos. He sentido como si fuera otra persona y, tengo que ser sincera, el estrés me ha consumido. El hecho de tener otro hijito pequeño para cuidar hace la tarea más difícil. He dormido menos que con Thiago, pero siento que todo estos son gajes de ser madre y de gestar una vida dentro de ti.
¿Cómo ha sido el descubrirse como padres de nuevo?
K.: Como para ambos fue una sorpresa, ha sido diferente, pero también muy lindo. Estamos descubriendo una nueva etapa. Santi siempre procura ayudarme en todo lo que necesite y me queda claro que es el mejor papá del mundo.
S.: Ser mamá no es fácil, por eso siempre estaré orgulloso de ella. Ha sido bastante emotivo para mí ver cómo Thiago crece junto a Karin. Este nuevo embarazo me ha ayudado a fortalecer mi relación, a descubrir una vez más lo que implica la paternidad.

¿Cómo sortean el día a día?
K.: La verdad es que ya no me dan tantas ganas de salir y cada vez que Santi me dice que hagamos algo le digo que no, porque verdaderamente me he sentido muy mal. Lacté a Thiago durante los primeros tres meses del embarazo de Lucca, lo cual fue un reto. Era el vómito, el mareo y Thiago pegado a mí porque comía cada hora y media. Santi me ayudó bastante en el proceso de dejar de lactar, todas las noches me ayudaba a dormirlo, pues nadie, aparte de la abuela y el pecho, era capaz de hacerlo descansar. Fueron unas noches complicadas en las que él se acostaba solo con él, y yo, en la otra habitación. Escucharlo llorar me partía el alma, pero Santi me ayudaba a resistir las ganas; fue una bendición.
S.: También fue un proceso duro para mí, porque tenía que trabajar al día siguiente y el hecho de estar cansado implicaba, varias veces, tener peleas bobas, pero debía apoyarla. Por muy cansado que estés, hayas tenido un buen entrenamiento o no, llegar y verlos en la casa me motiva y me llena de energía para seguir haciendo lo que me gusta y para luchar por ellos. Es difícil, pero es una etapa que tanto padre como madre debemos afrontar. Sin embargo, el trabajo en equipo es lo más importante, y siento que lo hemos desempeñado muy bien.

¿Cómo se percataron de la llegada del nuevo bebé?
K.: Siempre se me retrasa el período más o menos tres días, pero ese mes todo fue distinto, me sentía rara. Estaba estudiando estilismo y producción de moda, empezaba prácticas al mes y tenía muchos planes por delante. Pensé mucho antes de hacerlo, pero al final me hice la prueba y de una salió positiva y salí del baño a contarle a Santi. Al principio no lo creyó, pensaba que me la había hecho mal o podía haber un error; sin mala onda. A los dos días volví a comprar otras dos pruebas. La primera salió inconclusa y a la mañana siguiente me la volví a hacer y, efectivamente, salió positiva, con semanas y todo. Estaba superembarazada.
S.: Yo estaba dormido y me levantó con la sorpresa. Sin duda alguna, ha sido una de las bendiciones más grandes de mi vida. Me puse muy feliz y la abracé hasta más no poder.

Tuvieron que replantear varios planes…
K.: Al principio me dio un poco duro, pues desde que Thiago nació me propuse darle su tiempo y dedicarme completamente a él, y esto se salía totalmente de los planes y, por mi personalidad psicorrígida, me alcancé a estresar. Pero al fin y al cabo, todos son aprendizajes y este bebé llegó para hacerme entender que no todo lo puedo tener bajo control. Además, soy de las que creen que las cosas en la vida llegan cuando tienen que llegar. Estamos muy felices con este nuevo bebé.
S.: Como desde el principio todo fue tan diferente que con Thiago, hasta el final pensé que iba a ser una niña. Teníamos más opciones de nombres para una niña que para un hombrecito. Karin siempre me decía que era mejor un niño para darle el compañero de juegos a Thiago, pero yo me inclinaba más porque fuera una mujer. Lo que dice Karin es verdad, este hermanito llega para ser el mejor amigo de Thiago. Van a tener muchas cosas en común

¿Los dos andan sorteando las molestias propias de este embarazo?
K.: Antojos, sueño, malgenio, todo le ha dado a Santi. Mis caprichos han sido más dulces, no me provoca casi la comida de sal. Cuando me llega el estrés, medito o me encierro en un lugar para encontrar mi centro. No he sido muy conflictiva, y cuando siento que ya llegué a mi punto máximo, procuro bajarle.
S.: La verdad, no ha sido fácil, pero la emoción de volver a tener un bebé hace que esas molestias sean insignificantes. Este embarazo también me ha dado duro a mí, pero estoy dichoso.
¿De dónde salió Lucca, el nombre?
K.: Avril era la opción para niña. Matías también siempre me gustó, pero Lucca nos encantó.
S.: Había varias opciones bonitas, pero no queríamos ningún nombre que se cortara a la mitad. A la ronda final llegaron tres: Dylan, Lucca y Lucas. 

¿Qué tipo de padres son?
S.: Es un orgullo para mí ser padre, y me siento sumamente agradecido con mi papá por todos sus consejos y por el acompañamiento que tuve a lo largo de mi crecimiento. Y eso exactamente es lo que quiero hacer con Thiago, acompañarlo, mimarlo, consentirlo, pero sobre todo apoyarlo en cualquier decisión que tome, porque al fin y al cabo para eso están los padres, para ser el apoyo más grande y fiel en la vida de sus hijos. Sea cual sea el camino que elija, lo apoyaré. Soy muy relajado y he mejorado mucho desde que llegó Thiago. Me tocó cambiar un poquito y madurar, bajarle a las horas que pasaba jugando Play Station y acogerme más a la vida en casa. Empiezas a tomar responsabilidades como padre.
K.: Yo soy intensa, no de estar encima de él, pero sí me preocupo mucho porque nada malo le pase. Soy más bien nerviosa. También muy entregada, lo dejo todo por ellos. A pesar de no ser de las mujeres que pasan todo el día en la casa, cuando toca, toca, y lo haría todo por ellos. Soy muy comprometida con mi familia, en especial con mi hijo. Además sobreprotectora, en el buen sentido de la palabra.

Santi, ¿cómo te va con el asedio de los fans en España?
S.: La gente se acerca, pero todos son muy respetuosos. Te dejan terminar lo que estás haciendo y luego sí te piden la foto o sencillamente hablan con uno. Es lindo ver cómo los fans te apoyan. Al final, hay que disfrutarlo al máximo y sacarle todo el provecho. Hay que agradecerle a la gente todo lo que hacen por uno, y eso es lo que estoy tratando de inculcarle a Thiago.
Karin, supimos que tu primer parto no fue tan sencillo. ¿Te genera nervios el enfrentarte de nuevo al alumbramiento?
K.: La cesárea me causa un poco de angustia, pues la primera vez no tuve la mejor experiencia. Al principio iba a tener a Thiago por parto natural, estuve tres días en la clínica preparándome y haciendo todos los tratamientos necesarios, pero al final no se pudo. Nació bien, pero me costó; el niño sufrió hipoxia. Definitivamente, tendré a Lucca por cesárea para evitar cualquier complicación para mi bebé.
¿Qué errores no volverían a cometer?
K.: La dormida con nosotros, meterlo en la cama; ser de cierta forma más desprendidos. Respecto a la lactancia, ponerle horarios y evitar que sea a libre demanda, como lo fue con Thiago.

Se avecina la Copa América. Santi, ¿estás muy emocionado?
S.: Luego de ver la lista me sentí sumamente contento por hacer parte de mi Selección. Es un trabajo que me ha tocado desarrollar durante varios años, pero del cual ya veo frutos. Lo aprovecharé al máximo, pues representar al país es una tarea bastante importante. Lo dejaré todo en la cancha... Colombia tiene un muy buen equipo y cuenta con todo para ganar cualquier torneo. Sabemos que no es fácil, pero confiamos en el trabajo que tenemos. Al fin y al cabo, todo lo que hago lo hago por mi familia, mi esposa, mis hijos, mi madre, mi hermana e incluso mi padre, que ya no se encuentra aquí, porque me apoyó durante el principio de mi carrera y siempre estuvo ahí.
¿Se sienten nervios al estar a horas de jugar contra Argentina?
S.: No tanto nervios; me da algo de ansiedad antes de empezar el primer partido, pero siempre teniendo las ganas de hacerlo bien. Además, trabajo para eso y me preparo un largo tiempo para poder desempeñar mi papel de la mejor manera posible.
¿Cómo es el reencontrarse con el equipo, con las familias?
S.: Para mí, son otra familia. Ya los conoces y llevas años compartiendo con ellos, entonces es muy bonito estar junto a mis amigos más fieles.
K.: Yo estoy feliz. A mí me encanta verlo jugar y es la razón por la cual voy al estadio. Y ahora incluso más sabiendo que Thiago admira a su papá tanto como yo. Lo llevo desde el primer mes al estadio, ya canta gol y todo (risas). Es más la emoción que tengo ahora de poder compartir pronto con mis dos hijos el ver a mi esposo ser el mejor de la cancha.

¿Prefieren la vida en Holanda o ahora en España?
S.: Realmente, crecimos como familia y como esposos en Holanda, porque es una cultura distinta, un idioma diferente y con un entorno un tanto más frío. Al final, la familia es lo primordial; logramos acercarnos mucho y unirnos como uno solo.
K.: Pero Madrid también nos brinda muchas cosas para los niños, el idioma es un punto a favor de nosotros y el ambiente es más tranquilo. Además, es más fácil conseguir cosas y adaptarse se nos facilita aún más.
¿Qué proyectos tienen a corto plazo?
S.: Nos vemos en el futuro más unidos que ahora. También viajar está en nuestros planes. Kari tiene una lista de los lugares que quiere visitar y espero algún día poder llevarla a todos esos destinos deseados.
K.: Hay tiempo para todo, y en el presente vamos al ritmo de Santi, que algún día nos recompensará (risas).

¿Cuál es el secreto para tener un matrimonio tan estable?
S.: Creo que si tienes una buena mujer al lado eso te ayuda a crecer como persona y como deportista, como en mi caso. Desde que empecé a estar con ella, las cosas comenzaron a salir mejor. Me he desarrollado en todos los aspectos y he madurado más. Creo que es muy importante tener una persona centrada a tu lado, que te baje los pies a la tierra cuando te sientas desorientado y te indique una vez más tu norte. Al fin y al cabo, el entregarse es muy importante también, pues en algún momento los hijos van a partir, pero tu pareja siempre estará junto a ti.
K.: La comunicación es clave, hablar de lo bueno y de lo malo, no callarse las cosas, pero, sobre todo, confiar en la otra persona. El respeto es fundamental, igual que el amor. Creemos mucho en Dios y pensamos que eso va de la mano con tener una buena relación de pareja. Yo, en momentos duros, todo se lo encomiendo a Él, y pienso que gracias a sus milagros y obras magníficas siempre logramos salir de las dificultades que se nos presentan. 

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