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Valerie Domínguez ¡Desde el epicentro de su corazón!

Con un pie en Colombia y otro en Estados Unidos, desde hace unos 6 años -cuando se fue a estudiar y a probar suerte como actriz- viaja entre los dos países, donde ha construido una versátil carrera. En breve la veremos como la antagonista de la bionovela de Martín Elías
Hernán Puentes
Valerie Domínguez ¡Desde el epicentro de su corazón!
Por: Sandra Paola Real

Todos los días, sin excepción, Valerie Domínguez (38) comienza sus mañanas agradeciendo. En su cabeza repasa por los menos 5 cosas por las que dar gracias, y las guarda luego en su corazón. “Lo hago para tener una conciencia diaria de todo lo lindo que tengo: poseer una familia, estar sana, poder caminar, respirar, trabajar, estar llena de vida. Siento que reconocer todas esas cosas y dar gracias por tenerlas me da una sensación de paz tremenda”, cuenta con una tranquilidad que disipa cualquier duda de clichés. La sincronía, dice, ha sido una constante en su vida desde que partió hacia Los Ángeles, y una condición que le ha permitido desenvolverse como empresaria, actriz, diseñadora e influenciadora de la vida sana. “Ha sido increíble cómo las cosas se me han dado, en lo personal y en lo profesional; es como si todo se fuera acomodando para funcionar en una perfecta sincronía”.

¿Buena suerte? “No creo mucho en la suerte, creo en el trabajo, en la perseverancia, en la humildad, en la buena energía. En no tener tantas expectativas ni esperar demasiado, sino en aceptar y querer al resto como lo que es. Además, estoy convencida de que existe una energía universal que nos permite cumplir lo que nos proponemos”. Esa filosofía la ha llevado a vivir la plenitud que hoy en día experimenta.
¿Cómo ha sido regresar al país luego de estar un tiempo radicada en L. A.?
No es la primera vez que estoy mucho tiempo fuera de casa. Me gusta viajar, conocer culturas, y en Los Ángeles aprendí muchísimo. Más que a nivel laboral, crecí a nivel personal. Empecé a vivir de manera más lenta y más presente que antes. La perspectiva sobre uno mismo y sobre el mundo cambia, los parámetros mentales se abren y en ese camino la vida te da lecciones de humildad, paciencia y mucho mucho coraje.
Laboralmente, formaste parte de varios proyectos. ¿Cuáles fueron los que más disfrutaste?
Todo lo que hice me lo gocé. Los pequeños proyectos, los grandes y trabajar con monstruos del cine, y aunque parezca mentira, disfruté también los intentos fallidos. Muchas audiciones con las que casi me quedo con el personaje y no se dieron, pero me dejaron algo. Todo lo que viví fue un proceso de aprendizaje al que espero regresar en su momento.


¿Qué tal reencontrarte con los que amas?
Ha sido muy lindo reconectar con mi gente, con mis raíces; no hay nada como el hogar y la familia. Pero debo admitir que pasé momentos muy buenos en Estados Unidos que han contribuido de forma importante a quien soy hoy y como veo el mundo. 
Regresaste premiada, pues la novela tiene ese sabor Caribe que llevas en la sangre...
¡Así es! Estoy feliz de hacer parte de una producción costeña y aún más de tener la oportunidad de hacer un personaje diferente a los anteriores. Chavita es un personaje antagónico, mi primer antagónico. Y ni hablar de la música y la historia. Como costeña es un honor hacer parte de la trama de Martín Elías, alguien que influyó tanto en nuestra historia musical, y de la mano de un gran equipo de trabajo tanto actores como en la producción.
Hoy vemos a una mujer más segura de sí misma...
Te soy muy honesta, ha sido un proceso de mucho autodescubrimiento. Hoy en día diría que soy una mujer plena. Entiendo que mi dimensión interna es la que maneja mi vida, eso no quiere decir que todo sea perfecto, pero si estoy bien conmigo misma, lo demás es circunstancial. Es una especie de magia donde cada vez entiendes más para qué estamos acá y disfrutas mucho más la vida dándole prioridad a lo más importante.

Cada vez estás más linda, ¿cuál es tu rutina para mantenerte así de divina?
Vivo el presente. Dejo fluir. No trato de controlar nada y la vida se vuelve más ligera, cosa que me permite sentirme en paz, y eso se refleja. En cuanto a la alimentación, mi ideal es nada en exceso y tratar de vivir de manera balanceada. Por ende, trato de balancear mi alimentación con un poco de todo, pero también me permito disfrutar (y bastante) los antojos o, como algunos los llaman, “los pecados” diarios. Todas las mañanas, lo primero que hago es tomar colágeno con limón. Como bajo en sal. Tomo jugos verdes muy seguido, vitamina C y minerales.
¿Y cómo te cuidas la piel?
Me exfolio la piel con aceite de almendras y azúcar morena por todo el cuerpo, una vez por semana. Te deja la piel de bebé. Para la cara: vitamina C por la noche antes de mis cremas humectantes. Algo muy importante para mí: casi todos los productos que utilizo en cara y cuerpo y los que consumo son naturales. Desde el jabón para el cuerpo hasta la proteína líquida después de entrenar.
Estás con un cuerpazo increíble. Cuéntanos de tu rutina.
Más importante que el ejercicio es una buena alimentación que realmente te nutra y te llene de energía, sin llegar a extremos. Es importante aprender qué es lo mejor para tu cuerpo y no tratar de copiar un estilo alimenticio de alguien más.

¿Tus rutinas son muy fuertes?
La verdad, trabajo duro. Madrugo y me esfuerzo por mantenerme. Entreno y practico deportes desde muy pequeña. Es algo que me gusta hacer, aunque confieso que hay días en los que no me quiero levantar de la cama y, literal, llego dormida al gimnasio, pero llego. En cuanto a rutina, trato de entrenar entre 4 y 5 veces por semana y prefiero hacerlo muy temprano por la mañana para así aprovechar la liberación de las llamadas hormonas de la felicidad durante todo el día. 
Te has convertido en un referente de la vida 'fit'. Pero tu concepto va más allá...
Más que “fit”, yo le llamo estilo de vida saludable o balanceado. Y esto aplica en todos los aspectos de mi vida. Me gusta lo natural, lo fresco. No me obsesiono con la comida ni con los horarios. A través de los años he aprendido a entender cómo funciona mi cuerpo, qué necesita y qué no, qué le hace daño y qué no, y cada vez es más fácil.
¿Cuál es tu pecado gastronómico?
Amo el chocolate con pasión y soy muy golosa. Preparo mis propios postres con ingredientes naturales y más saludables y me quedan deli. Y, obvio, cuando paso días en Barranquilla con mi familia me consienten con comida costeña y ¿cómo dices que no? (risas)... Hay que relajarse y disfrutar, sin abusar.


El yoga y la meditación te han conectado más con tu ser... 
La conexión que encontré con la meditación me cambió la vida. No es fácil, pero es de constancia. Se tiene que volver parte de tu rutina para que logres resultados inimaginables. Te lleva a otro nivel. Te vuelves más ligera. Ya no cargas tanto equipaje; más bien empiezas a vaciar las maletas y vives plena. ¡Es lo máximo!
¿Quién te inspira?
Mi mamá. Ella me ha enseñado a vivir, se goza todo y es tan generosa, tan dulce, tan colaboradora con toda la familia... La verdad es que tenía que trabajar en la relación con ella y nos fuimos para un crucero; la invité de un día para otro, y aceptó. Había cosas en las que teníamos que trabajar, como la comunicación, teníamos muchas cosas que no nos habíamos dicho y el ego a veces no te deja. La pasamos tan increíble, nos reconectamos y nos perdonamos.
¿A quién le pides consejos?
Al silencio. Uno siempre sabe dentro de uno la respuesta. Pero si ya toca toca, a mi papá. ¡Amo su forma de ver 
la vida!

Algo que te caracteriza es tu humildad. ¿Qué te hace mantener los pies en el suelo?
Mi familia. Es grande, loca, divertida, humilde, maravillosa y llena de amor.
¿Más que un amigo?
Te hemos visto muy feliz y cercana a Luciano D'Alessandro. ¿Cómo defines este encuentro de la vida?
‘Lu’ y yo somos muy buenos amigos hace muchos años. Nos conocimos hace diez años cuando grabábamos Los caballeros las prefieren brutas y desde entonces hicimos clic. Nos hemos encontrado en otros momentos de la vida, más o menos cada dos años, pero siempre hemos tenido contacto...
Mucho se ha rumorado sobre una supuesta relación...
Te puedo decir que somos amigos, que nos queremos y que nos respetamos, pasamos rico cuando estamos juntos, pero nada más. No sabemos que pueda pasar más adelante...
¿Cómo defines esa amistad tan linda que tienen?
Lo admiro como hombre y como profesional. Ha tenido una linda carrera desde su llegada a Colombia y es una gran persona, con un buen corazón, es una persona muy linda y me encanta ver cómo ha crecido también espiritualmente.

¿Por qué terminaron celebrando el fin de año juntos?
En el 2017 estuve en Palomino y este año también quería ir y él terminó yendo con unos amigos y coincidimos allá. La verdad es que la pasamos muy bien y escogimos un lugar muy lindo frente a la playa y con una energía espectacular. 
¿Puede pasar algo más entre ustedes?
No lo sé. Te digo que somos muy buenos amigos y nada más.
Hace algunos años me dijiste en una entrevista que soñabas con casarte y ser madre... ¿Aún están entre tus planes?
¡Claro! Madre y esposa, seguro. El color del vestido blanco... ese si ya no sé... (risas). Pero me veo siendo madre, teniendo dos o tres hijos. Adoro los niños y sí es un sueño que me gustaría realizar.


Mientras tanto sigues siendo la mejor de las tías...
Adoro a las tres niñas hijas de mis primos, que son como mis sobrinas: Nicole, Elizabeth y Valeria, que nació el mismo día que yo. Dentro de poco tendré la bendición de ser tía de mellizos, los Mellos Domínguez, hijos de mi hermano menor, Dada. Estamos contando los días...
Eres la inspiración de muchas mujeres. ¿Cómo defines el empoderamiento de las féminas de hoy en día?
Prefiero usar el término liberación femenina. Creo que se trata de derrumbar creencias e ideas que nos hacen daño (empezando por nuestras propias creencias sobre nosotras mismas). Debemos aceptarnos, amarnos y respetarnos tal y como somos. No darnos tan duro. Hace poco escuché esta frase: “En un mundo lleno de Kardashians, sé una Meghan”, natural. El ser tú misma te libera.
¿Cómo vas con tu empresa de joyas WAO?
Seguimos online en WAO.com.co, y con la joyería en Barranquilla en el Centro Comercial Villa Country.
Mirando hacia el futuro... ¿Cómo te ves en 10 años?
Con sueños cumplidos y las sorpresas que me traiga el camino. Teniendo una hermosa familia, así como la mía, y trabajando duro, como siempre. 

Vea también: Valerie Domínguez y Luciano D’alessandro ¿romance a la vista?

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