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Profesión y Dinero

Niñas sin miedo

Hace dos años, una joven publicista decidió empoderar a las pequeñas de Soacha enseñándoles a montar bicicleta. Te contamos la historia de su fundación, con la que ha mejorado la calidad de vida de varias niñas.
Carlos Real
Niñas sin miedo
Por: Redacción ALO
Comprando estas camisetas apoyas los bicipaseos y actividades deportivas de la fundación.

No es un secreto que Colombia enfrenta muchos retos para garantizar los derechos de las menores. De hecho, el país ocupó el puesto 75 en un informe de la ONG Save the Children, publicado en el 2016, que clasificó a 144 países de acuerdo con las oportunidades que ellas tienen para alcanzar su máximo potencial. 

Sin embargo, en medio de este panorama existen iniciativas esperanzadoras. Una de ellas es la fundación Niñas Sin Miedo, que trabaja para prevenir la violencia sexual y el embarazo no deseado en la comuna 4 de Soacha, Cundinamarca. Por medio de la educación y el deporte, esta organización beneficia a 40 menores del sector Ciudadela Sucre y las motiva para convertirse en agentes de cambio en su comunidad.

Natalia Espitia, publicista de profesión y creadora de esta iniciativa, vivió en carne propia un intento de abuso sexual en el año 2013, hecho que le dejó secuelas psicológicas como depresión, inseguridad y ataques de pánico. Al año siguiente, un jefe suyo le aconsejó aprender a montar bicicleta, práctica que no solo le devolvió la autoestima, sino que también la inspiró para crear la fundación. (Vea también: Vivi Barguil y su comprometida labor por los niños)

"No había dinero, pero sí muchas ganas de hacer cosas", recuerda Natalia sobre los orígenes de este proyecto, que comenzó en el 2016 con la ayuda de cuatro voluntarias.

Su labor social inició con once niñas y una serie de talleres con bicicletas, con los que les enseñó a cultivar su autoestima, su confianza y el respeto por su cuerpo. Desde entonces, la fundación ha crecido a paso lento pero seguro. Veinticuatro meses después les ofrece espacios de recreación en bicicleta, clases de inglés y de yoga, talleres sobre derechos sexuales y reproductivos y apoyo para denunciar y hacer seguimiento de casos de violencia sexual.

Hace dos meses inauguró el Centro de Empoderamiento de Niñas, que cuenta con un parqueadero de bicicletas y una ludoteca, y los voluntarios de la fundación también esperan abrir una sala de tecnología en los próximos meses. (Vea también: Daniela Chica y David Espinosa, carpinteros de corazón)

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