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Sexo y Amor

¿Eres un narcisista sexual? Descúbrelo

Viven una sexualidad motivada por el hedonismo y el goce individual que los limita a vivir relaciones fugaces. ¡El problema radica además en que pueden tornarse violentos si no se les complace o si se sienten inferiores a los demás!
Narcisistas sexual
Por: Cristina Morales

Rendirse ante un sexi encuentro íntimo y dejarse seducir por el goce de la sexualidad es un juego en el que algunas veces dominamos y otras nos dejamos dominar. A veces queremos jugar un rol o experimentar el otro. Pero, ¿qué pasa cuando uno de los dos es incapaz de pensar en el placer de su pareja y se enfoca solo en su propio beneficio? Esta historia es más común de lo que creemos y según los sexólogos es una actitud más frecuente en los hombres que en las mujeres. ¿Por qué actúan así? Generalmente, estas personas sufren un trastorno de personalidad llamado narcisismo sexual, que, entre otras cosas, implica la necesidad de reconocimiento sobre su gran desempeño en la intimidad, sin importar si esto significa utilizar a su pareja en su favor; así lo asegura el psicólogo Mitja Back, investigador de la Universidad de Johannes Gutenberg de Alemania: “El narcisista sexual se vale de distintos medios para empequeñecer a su par, pues su propósito es sentirse superior, siempre”, indica.
(Vea también: Aquasutra, sumérgete en el placer)

Y este proceso de sometimiento comprende dos etapas. En la primera (de la conquista), se muestran seductores y románticos. Se desviven con invitaciones y regalos para ganarse la confianza. Y en la segunda, se vuelven exigentes y solo buscan atender sus necesidades; nada más les importa.
Por su parte, la psicóloga Alejandra Quintero, asesora sexual y directora de El Diván Rojo, explica que se trata de un trastorno donde la persona se engrandece a sí misma y carece de empatía con otros. “Por lo tanto, se considera buen amante, se cree superior, se vanagloria de sus faenas sexuales y de la cantidad de amantes que ha tenido. Pero, al mismo tiempo, al explotar y utilizar a sus parejas para su satisfacción sexual, se convierte en un amante egoísta, aunque piense lo contrario”, asegura.
 

  

Como los síntomas de esta patología no saltan a la vista de forma inmediata, muchas veces es difícil reconocerlos. Te damos algunas pautas para que no caigas en sus garras.

  • Yo y solo yo: Quiere que su amante cumpla sus fantasías, que use la ropa que le excita y que haga lo que él quiera. Suelen subvalorar los intereses sexuales del otro y poco les interesa su deleite. Por eso buscan amantes que se sometan.
  • No creen en la fidelidad: Necesitan satisfacer su ego sexual, por lo tanto, no tienen la capacidad de ser fieles y prefieren las relaciones sin compromiso.
  • Deben ser admirados: Hacen preguntas reiterativas después del acto sexual como: ¿Te gustó?, ¿quedaste satisfecha?, en búsqueda de respuestas que los engrandezcan. Además tienden a hablar de la cantidad de personas con las que han estado sexualmente.
  • Se idealizan a sí mismos: Obtienen placer a través de la imagen sexual que crean. La única forma de sentirse bien en una relación es con estímulos como la sumisión total hacia sus deseos sexuales.
  • Aman las comparaciones: Nadie disfruta más el sexo que ellos. Un estudio realizado por la Universidad de Toronto, denominado 'Narcisismo sexual y comparaciones sociales en el dominio de la sexualidad', concluyó que la felicidad de los que padecen este síndrome está determinada por la cantidad de encuentros íntimos que sus amigos creen que tienen. "Estos individuos tienden a compararse y a vanagloriarse con aquellos que son menos capacitados a nivel sexual", asegura la investigación.
  • Obsesión por el sexo: Este es su motivo principal de existencia y lo único que buscan en una relación, ya que es su forma de autoafirmarse y reconocerse como los mejores.

 

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Para Alejandra Quintero, estos comportamientos tan arraigados se ven reflejados en el futuro de la relación, desencadenando en el otro “falta de satisfacción sexual, el deseo de ser infiel, sentimiento de ser utilizada (o), discordias, violencia sexual y baja autoestima”, asevera.
Y con los años, el panorama no mejora, ya que el manejo de este padecimiento requiere consulta y terapia psicológica y sexual, pero un narcisista no asistirá nunca, porque ellos “consideran que no tienen ningún problema, que todo está bien, que se encuentran en perfectas condiciones psicológicas”, dice.
¿Qué hacer si nos topamos con uno de ellos? "Trabajar nuestra autoestima y procurar nuestra propia satisfacción sexual. Alejarnos de esta persona tóxica que no tiene la capacidad de valorarnos ni de satisfacernos", concluye Quintero.  

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