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Bienestar

Sofía Gómez y su comprometida misión marina

A propósito de la celebración del Día Mundial de los Océanos, Adidas está invitando a participar en la iniciativa Run for the Oceans. Hablamos con la apneista Sofía Gómez, embajadora de esta maravillosa iniciativa.
Sofía Gómez  y su comprometida misión marina
Por: Sandra Paola Real

Adidas x Parley Run for the Oceans continúa, por cuarto año consecutivo, con su compromiso de abordar de manera urgente los devastadores niveles de contaminación marina por plástico en los océanos, y nuevamente trabajan esta iniciativa de la mano de la deportista Sofía Gómez. La pereirana, a quien hemos visto descender hasta profundidades cercanas a los 100 metros sin ninguna ayuda más que el impulso de sus pies vestidos con un par de aletas y ha impuesto registros mundiales que le han permitido ser calificada como una de las mejores deportistas del país, es una activista que lucha por su amado océano y se ha encargado de difundir su preocupación por el estado de los mares y del planeta en general.

Ahora, luego de un receso obligado, debido a la pandemia, está a punto de viajar a la isla de Dominica, lugar en el que lleva entrenando varios años y conoce a la perfección. Regresa a su adorado mar, ecosistema que le ha permitido generar un sentido de pertenencia, y por eso es que aplaude iniciativas como la de Adidas, que ha elaborado más de 30 millones de pares de tenis usando Parley Ocean Plastic, un material desarrollado a partir de residuos plásticos interceptados en playas y comunidades costeras para evitar que contaminen los océanos. A pesar de que se ha avanzado hacia un futuro más sostenible, aún hay trabajo por hacer en cuanto a la reducción de la contaminación marina por plástico.

¿Cómo terminaste vinculada a esta iniciativa?
Con Adidas comencé a trabajar desde el inicio de mi carrera. Tuve la oportunidad de acercarme a ellos y con los años he podido fortalecer mi relación con la marca y he estado desde el principio apoyando la iniciativa de ‘Run for the Oceans’. Al estar tanto tiempo en el mar, he sido el testigo número uno del daño que el plástico les ha hecho a los océanos, y es bastante gratificante ver cómo una marca tan grande se ha comprometido de corazón con el cuidado de nuestro planeta y sobre todo del océano. Buscan salvar lo que los seres humanos nos hemos empeñado en destruir. Me llena de alegría hacer parte de esta iniciativa y ver el trabajo unido entre los otros participantes es un regocijo total.
Llevas varios meses sin poder entrenar en el océano. ¿Qué se siente en el corazón estando a punto de viajar a Dominica?
Estoy muy emocionada, llena de agradecimiento, de dicha… es indescriptible lo que siento. La verdad, se viene un entrenamiento duro, pero la emoción es única. La pandemia me hizo recapacitar sobre esa conexión que tengo con el agua y recordar por qué decidí involucrarme en este mundo. El año pasado tuve la oportunidad de presenciar un avistamiento de ballenas y de sumergirme en el agua para una miniclasecita, y entendí qué era eso que me llama, esa voz en el mar que me llama a diario. Pude entender que mi conexión con el mar va de la mano con la paz y la tranquilidad que me genera estar en él, la razón por la que elegí este deporte. La competencia es un valor agregado, hace parte del proceso, pero es cierto que lo que siento al estar sumergida en el mar vale mucho más que ello.

¿Por qué en necesario seguir haciendo un llamado de consciencia sobre el cuidado de los mares?
Hace poco tuve la oportunidad de visitar Gorgonilla, una isla pequeña junto a Gorgona. Es una isla deshabitada y fuimos para pasar la tarde allá. Me dolió infinitamente ver cómo la playa estaba cubierta de plástico y no me cabía en la cabeza el porqué. Entonces, por esto mismo es que me hace tan feliz participar en estas iniciativas como la de Run for the Oceans, para que cada vez más personas se unan al consumo consciente.
¿Qué pasa si seguimos haciéndonos los ciegos?
Es muy angustiante, la verdad. Porque una vez se está en el mar dejas de ser el rey del mundo para convertirte en una partícula insignificante flotando en él. Y lo que resulta problemático es cómo esas pequeñas partículas pueden causar tanto daño en algo tan inmenso y hermoso como el mar. Y lo que me da más duro es que siento que las acciones que pueda llegar a hacer por mi cuenta no tienen valor alguno. Por ejemplo, he sido testigo del proceso tan intenso de recuperación que se ha llevado a cabo en Roatán, una isla en Honduras, en donde desde el 2013 se ha hecho un proceso de blanqueamiento y cuidado de corales que hasta el día de hoy aún no termina, y esto me cuestiona bastante y me hace pensar cuándo terminará todo.

¿Cómo podemos sumarnos a la campaña?
Hay que descargar la aplicación y cada vez que hagas ejercicio, activarla, para que así esta pueda llevar registro de todos los kilómetros que recorras. Pues por cada kilómetro que caminas o corres, Adidas donará un dinero a la fundación. Lo que más aplaudo es que no sea algo que se hace solo por imponer una tendencia, sino por demostrar un compromiso por la recuperación y el cuidado de los océanos.
 

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