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Bodas

Sella tu amor con una unión mística y legendaria

Un ceremonial lleno de magia y misterio será la alternativa que estás buscando para un enlace inolvi
Diego Santacruz NOVIAS: Sella tu amor con una unión mística y legendaria
Por: Redacción ALO

Un ritual en una cueva o en una zona arqueológica o frente al mar de azul intenso como los paisajes edénicos que ofrecen Cancún y la Riviera Maya, en un entorno perfecto rodeado de antorchas, velos blancos, flores, con seductoras melodías producidas por instrumentos de viento y percusión, es la forma más romántica para que los novios sellen su amor.

La simplicidad y la espiritualidad del sacramento maya es lo que seduce al extranjero, que muchas veces va de vacaciones y sucumbe ante el encanto de estas ceremonias.

¿Cómo es el ritual?

Nada es impuesto, todo es voluntad. En este rito no hay papeleos ni trámites aburridos ni separaciones; lo que tiene validez es la palabra.

¿Sueñas con casarte en una zona arqueológica? Los organizadores de estas uniones solicitan los permisos con anterioridad. Las de playa se pueden realizar de un día para otro.

Kanlol Nikté o recibimiento de la flor, en lengua maya, es la celebración de la unión matrimonial que dura, en los rituales mayas, dos días. Para los extranjeros esta ceremonia solo toma una hora y la llaman Boda Maya Express.

Los novios visten de blanco, con materiales como algodón y muy vaporosos, o como los ancestros los llaman: con elementos que son regalos de la madre naturaleza. Igual sucede con los artículos que se utilizan durante la celebración y con los instrumentos musicales que datan de tiempos prehispánicos.

Tanto los chamanes como los novios tienen que prepararse con varios días de antelación. Los chamanes entran en oración y comen ligero para solicitarles a los dioses permiso para oficiar la boda. Los novios se separan por tres días y vive cada uno con su familia (esto no aplica para los novios turistas).

Mary Cobá es una chamana o sacerdotisa que nos invitó a presenciar una de estas ceremonias. Antes de iniciar la unión se debe ‘armonizar’ el lugar donde se va a llevar a cabo todo. Esto significa en cierta medida decorar el lugar con los elementos que se requieren para el ritual: “En primer lugar tenemos velas que simbolizan nuestros puntos cardinales, representan el cosmos. La vela roja sustituye el punto cardinal donde sale el Sol; la blanca, el norte, donde nace el viento; la vela negra es el símbolo donde se oculta el Sol, y la amarilla es el sur y la energía de la madre tierra. El centro es la vela de color verde, que representa la madre ceiba, que comunica lo celestial con lo terrenal. En el altar místico no puede faltar nuestra tortilla, que es el alimento principal para nosotros los mayas. Los chiles deben estar, las semillas de maíz, de calabaza, el cacao, que es muy importante, incluso se usa como moneda para intercambiar otros productos”.

En la mesa o altar también es imprescindible un copal, donde se quema incienso y el humo que surge significa la unión de lo terrenal con lo celestial. No puede faltar la miel, la bebida sagrada, que es el balché. Las flores simbolizan la fertilidad, el caracol es el instrumento sagrado.

La ceremonia

Comienza cuando el chamán sopla el caracol. Por medio de este sonido se pide permiso a los dioses para realizarla y se saludan los cuatro puntos cardinales.
Los novios entran por el Sabéc, un sendero hecho de flores: “Es el camino ancestral, es el camino de la conciencia. Los novios dirigen sus pasos hacia el altar con la mentalidad de que rompieron con su pasado y que van a estar más en comunión como pareja”.

Posteriormente los futuros esposos intercambian los votos y las ofrendas, que son los alimentos que están en el altar: “El maíz, que significa alimento del cuerpo y del espíritu; el cacao simboliza la riqueza y la economía; la miel, la dulzura y el amor en el hogar; la sal muestra el equilibrio, y las semillas de calabaza señalan el despertar de la conciencia. Se ofrenda la bebida sagrada balché, y la pareja la toma para consagrar la unión”.

Al finalizar la ceremonia los invitados y familiares arrojan pétalos a los novios y al mar para pedir abundancia y fertilidad.  

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