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Cultura y Opinión

Las mujeres pierden con el tapabocas

"Los restaurantes y las peluquerías volvieron a la pasarela, toca visitarlos porque hicieron mucha falta todos"
Carlos Ortega Las mujeres pierden con el tapabocas
Por: Poncho Rentería

Volvieron las peluquerías y renació la vanidad femenina y ellas, por docenas y madrugando, han corrido a las peluquerías. ¡Aleluya! han dicho miles de mujeres porque al fin les taparon las canas y les cortaron ese copete rebelde que las jode tanto. Europa aguantó una guerra de 50 millones de muertos y resucitó. De esta hay que salir si hay políticos honestos, si no, a la olla. Admirable aguante tenemos, sesenta días entre paredes y en apartamentos pequeños y con hijos cantones. PUNTO. Protesto contra el robo de la sonrisa a las mujeres, a Paola Turbay, Ana María, Ángela, María José, Helena, Marcela Carvajal, María Tere Egurrola, Catalina Tobar y Adriana Tarud, que ríen rico. A ellas les desluce el tapabocas, pierden gracia y coquetería. Hagan trampas, rían y rían. Pierden las de risa bonita, hermosos dientes, labios rojos y se los escondió la exigencia de la mascarilla. Los restaurantes y las peluquerías volvieron a la pasarela, toca visitarlos porque hicieron mucha falta todos.

Flavia Dos Santos, a Caracol
 No por ser brasileña, sino porque tiene talento, gracia y es atrevida e interesante su pedagogía sexual a las mujeres que pasaron de 55 años. Con 42 años, vivió en Roma, Moscú y Berlín, ella rompe las reglas al repetir 727 veces en televisión y radio que la vida sexual femenina termina a los 83 años y la de los varones a los 81, pobrecitos, ahí ‘nanay’. Ella sabe muchísimo del tal punto G, del himen coquetón y de la virginidad, tiene maestría. En Caracol hace llavería con Darcy Quinn, Alejandra Villamizar y Diana Calderón, directora del noticiero del mediodía y del espacio político Hora 20. Prisa, Caracol Radio y Gustavo Gómez están dichosos con Flavia Dos Santos, tiene tablas, es culta, tiene mundo, vivió en Moscú y sabe de todo, hasta de dónde son los cantantes. PUNTO.

 Don Gabo-Nobel y Lula Arango
La foto muestra al Nobel de Macondo en mesa con mi pareja, Lulita Arango, en México D. F. El bar Siqueiros, muchos buenos boleros. Tomó la foto Roberto Pombo, yo a distancia, esos señores Nobel son el ego caminante. A nadie he visto que le paguen por una foto con Borges. Preguntas de medicina o del mundo femenino por Don Gabo. Lula, con 5 tequilas encima, y médica con psiquiatría, mata premio Nobel. Don Gabo-Nobel dejó 25 maravillosos libros, y sacó pecho vanidoso. Escribí un estupendo libro hace 27 años sobre Don García Márquez (Rentería Editores, García Márquez Habla De García Márquez, 33 reportajes). Me lo apoyó la revista Alternativa, que lo bendijo como promoción de suscripciones.

¡Guau!
Poncho Rentería era brillante de joven, ahora soy un comodón señorero que explotan Caracol Televisión, El País, EL TIEMPO, ALÓ y Oye Cali. Cinco cheques mensuales, pero flojos; la mitad de lo que merezco. Aquí finito, y si la fiebre y el virus no me mandan al cielo, nos vemos pronto, en la fiesta que organiza Shaio Muñoz para celebrar que al carajo se fue el virus y volvió la rumba. Shaio Muñoz, productora fotográfica de la Casa Editorial EL TIEMPO, alista show de boleros; ella ama las tablas, canta fantástico y se cree la Olga Guillot del siglo XXI. PUNTO. Bienvenidos el ruido, la polución, el sexo, el rock and roll y la vida. Señores maridos, a reivindicarse con la mujer que los soportó 59 días seguidos. Besos y besos a mi Lulita Arango, que tanto pereque me soportó. Gasté el encierro en retocar mis “Memorias o el ‘yo me acuerdo’… 40 años opinando” ¿Eso con y sin mala uva? ¿Quizás con bronca y sin mala leche? El editor soy yo. Vi mucha televisión en el encierro. Mi jugoso archivo revisado. Lulita Arango, me salvaste. ALÓ está de pasarela y subiéndoles el ego a las mujeres. Llega junio, toca mucho sol, biquini y agua a borbotones.

 

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