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Los nuevos retos de Carmen Villalobos

Luego de debutar como villana y de darle vida a Lucía Sanclemente en Café con aroma de mujer, la actriz continuará la internacionalización de su carrera. Tiene propuestas para actuar en México y Estados unidos y además presentará un formato en t.v. para Latinoamérica
Los nuevos retos de Carmen Villalobos
Por: Sandra Paola Real

Carmen Villalobos sonríe, sonríe casi siempre. Y quizá sea por eso, por esa sonrisa “marca registrada”, que cuando pensamos en un personaje para celebrar el optimismo y hacer una edición especial de Amor y Amistad, fue ella la protagonista natural e indiscutible. Porque Carmen contagia eso. En sus redes sociales siempre nos comparte un cadencioso bailecito, un mensaje positivo, un beso con su guapo esposo, Sebastián Caicedo, o su último descubrimiento de moda colombiana, pero lo que más nos gusta es que adora reírse y hacer gala de su espontaneidad, de su frescura y de su desparpajo.Ahora la encontramos en otro mood: acaba de finalizar las grabaciones de Café con aroma de mujer, ya no corre tanto entre los sets de grabación, sino que tiene toda su energía enfocada en un nuevo proyecto televisivo para Latinoamérica que grabará en México —del que aún no puede contar mucho— y mientras tanto se encuentra en Miami adelantando los papeles de su residencia, tema que había dejado en stand by tras la pandemia y el parón que vivimos en el 2020.


Estamos en la recta final de la novela… ¿Cómo fue el proceso de darle vida a Lucía Sanclemente?
Fue un proceso superbonito, increíblemente enriquecedor. Un reto como actriz. Quería que cuando el público viera a Lucía se olvidara por completo de Catalina en Sin senos. ¿Y sabes? Creo que se logró. No solo porque físicamente difieren mucho, sino porque actoralmente trabajé tanto en que se vieran distintas, que sé que mi esfuerzo al final dio sus frutos. Anhelaba que el público me viera en una faceta totalmente distinta, y en este caso el apoyo de mis directores fue clave.
A estas alturas, ¿te molesta que te corrijan?
No soy una actriz egocéntrica y a decir verdad agradezco infinitamente toda corrección que me hagan en el set. Y creo que ese trabajo conjunto con el equipo de rodaje hizo que el personaje brillara. La gente suele decirme por redes que ‘me odian’, y creo que para este punto no existe un mejor cumplido que ese, pues sé que logré mi cometido: ser la antagonista de Café.


Después de tantos años de darles vida a personajes blancos, ¿te retó ponerte en el lugar de una mujer tan mala?
Pese a que Lucía pueda parecer calculadora, fría o incluso sin sentimientos, si vamos al fondo de su ser, resulta ser una mujer muy sensible, pero que además es sujeto de la manipulación de su padre. Y creo que eso fue algo que me costó sobremanera. Yo, Carmen, soy una mujer superindependiente y empoderada, y Lucía no tenía eso. Ella era sumisa, permitía que la manipularan y además no tenía dignidad alguna. Día tras día, solo me hacía una pregunta: ¿cómo hace esta mujer?... Entonces creo que esa parte de mi personalidad y la de Lucía chocaban bastante, en especial en las primeras leídas del libreto. Pero al final, es esa nuestra labor como actores, prestarle el alma y el corazón al personaje, en este caso a mi Lucía.
¿Cómo la recibió el público?
Muy bien. Mejor de lo que me imaginaba. Mucha gente decía que con mi ‘carita de ángel’ no iba a ser capaz de interpretar el papel de mala. Y como dije, el recibir comentarios de odio hacia Lucía me hace sentir sumamente agradecida con el proceso y además orgullosa de mí misma, pues me digo: ¡Lo lograste! Siento que el público está feliz con el personaje, fue recibido de maravilla. Ahorita, Lucía entra en su recta final, una etapa en donde ya está un poco más resuelta, más decidida y en donde por fin va a decir que se siente cansada, cansada de rogar, cansada de pordebajearse a sí misma, cansada de dejar que todos jueguen con su dignidad… Así que en este momento le dará la vuelta al asunto y será mala y les hará imposible la vida a todos, por primera vez consciente de sus actos; eso me hace muy feliz.


¿Cuál es tu sentir frente al rating hoy en día?
La verdad, y para ser completamente honesta, cuando me adentro en un producto, lo último en lo que pienso es en el rating. Es evidente que uno siempre quiere que el proyecto del cual está haciendo parte sea exitoso, el mejor. Pero es algo que no depende de mí, algo que no califica mi actuación. Y al sol de hoy pude entender que el rating es una cosa y mi trabajo como actriz otra sumamente distinta. Yo a Lucía le metí el cien mil por ciento, no por el rating, sino por mí. Fueron ocho meses de trabajo duro y el rating terminó por quedar a un lado. No depende de mí ni de ningún otro actor...
Te vimos recientemente en el cumpleaños de William Levy. Ustedes son muy amigos, ¿cómo fue el reencontrarse en Café?
Muy lindo. Creo que en este proyecto tuvimos el apoyo del otro desde el primer momento. Él, siendo extranjero, viéndose en la situación de estar lejos de su hogar, y yo a su lado, apoyándolo y dándole una mano siempre que lo necesitó. Ya había tenido la oportunidad de trabajar junto a él, y hoy estoy más que convencida del buen hombre y ser humano tan maravilloso que es: generoso, trabajador y muy noble. Trabajar a su lado fue increíble, nos llevamos de maravilla y creo que eso fue algo que pudo percibir el público, la química que existe entre ambos. Y realmente eso es lo máximo, que nuestra relación pueda traspasar las barreras de la pantalla y tocar los corazones de los televidentes. Me sentí muy afortunada por nuestro reencuentro.
 

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