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Karin Jiménez y su nuevo sueño empresarial

Modelo, estilista de moda, planner de fiestas y diseñadora de ropa interior nos comparte su nuevo sueño corporativo. También nos habla sobre sus desafíos personales y el nuevo camino de vida que emprende junto a su familia en Alemania.
Karin Jiménez y su nuevo sueño empresarial
Por: Sandra Paola Real

Ella siempre ha sabido cómo acomodarse a los retos que se le han presentado en sus 29 años de vida. Pasó de vivir en Neiva, su ciudad natal, a ubicarse en un apartamento en Bogotá mientras estudiaba y desarrollaba su carrera como modelo. Más tarde inició una vida junto al futbolista Santiago Arias en Holanda, ciudad en la que nació Thiago, su primer hijo, y de allí se trasladaron a Madrid, en donde también vivieron unos años y nació Luca, su segundo bebé. Ahora, parten rumbo a Alemania por el traslado de Santi al equipo Bayer Leverkusen. Pero ella, mientras tanto, está enfocada en reivindicar su labor como empresaria, pues no solo continúa con su productora de fiestas y eventos (Fiesta Party Karin Jiménez), sino que nuevamente se lanza a diseñar ropa interior con su marca Maternity by Karin Jiménez. En esta entrevista nos cuenta cómo ha tenido que enfrentarse a estereotipos, a nuevas culturas y a trabajar a kilómetros de distancia, pero con el objetivo claro de materializar sus sueños.

¿Ya estás en Alemania?
No, aún no. Estoy en Madrid y Santi fue a Colombia, por el partido con la Selección de fútbol.
¿Cuándo tienen planeado irse para Alemania?
Aún no sé mucho del viaje a nuestro nuevo hogar. Todo lo he dejado en manos de Santi. La única vez que fui, fue para ver unos trámites que eran de urgencia, pero de resto, aún estoy a la espera y con incertidumbre respecto a la mudanza. Justo íbamos a comenzar con el proceso cuando tuvo que viajar a Colombia.
¿Cómo te sientes ante este nuevo desafío?
Estoy normal, a decir verdad. Vengo de cinco años de haber estado en Holanda, que es un país casi vecino de Alemania, pero con muchas ganas, ansiando un cambio, pues soy fiel creyente de que los cambios siempre son para bien.
Este año, todos hemos vivido un cambio radical, nos hemos enfrentado a diversos desafíos por el covid-19. Cuéntanos cómo ha sido vivir esta época.
Ha sido duro, un reto bien complicado. Están volviendo a confinar en Madrid. Entonces, es un tanto agobiante, pues no se avanza, no se siente el cambio, y definitivamente lo que me ha tenido más triste es no poder viajar a Colombia; sentirme lejos de mi familia ha sido algo que me hace doler el corazón. Normalmente viajábamos dos veces al año, pero debido a esta situación he tenido que extrañarlos más que nunca. Pero gracias a Dios estoy rodeada de mis hijitos y mi esposo; eso ha sido una bendición.
Cuéntanos cómo vivieron ese día a día en pareja…
En definitiva, eso es lo positivo de todos estos meses. Nunca antes habíamos tenido tanto tiempo para estar juntos, pues suele viajar mucho de una ciudad a otra, tanto con la Selección como con su equipo. Entonces, dentro de todo, me siento sumamente agradecida y feliz de haber estado de la mano durante un tiempo, sortear cada día y estar también junto con nuestros niños.

¿Te costó acostumbrarte a esa nueva cotidianidad?
La verdad es que siempre he sido sumamente casera. Llevo días ya en casa, sin salir, pese a que mi zona aquí en Madrid no esté en cuarentena, y me he sentido bien. Gracias a Dios pude, además, seguir con mi trabajo, el negocio de los globos, pues con permisos laborales era posible transitar por la ciudad para hacerles llegar los arreglos a mis clientes. Y para ser sincera, como mamá, no ha habido tiempo libre; me tienen activa 24/7. Me instruí más en todo el tema gastronómico y Santi se volvió más atleta de lo que era, entonces no hubo tiempo perdido.
¿Cómo ha sido el retarte como mamá, teniendo ahora dos bebés?
¡Súper! Pero claro que ha implicado nuevos retos, incluso más ahora que Santi está lejos, pues creo que me había acostumbrado a su ayuda en la casa, y ahora que no lo tengo y he tenido que apropiarme de más y más labores con mis niños, me ha costado. Antes de entrar en modo pandemia habían sido apenas 3 meses en los que tuve que sortear cada día con ambos solita, pero Luca estaba muy pequeño, recién nacido, por lo que daba mucho trabajo. A medida que fue creciendo, cada vez fue más el esfuerzo y trabajo que me exigía. Pero ahí estaba Santi apoyándome en casa, más que todo con Thiago, pero ahora estando los tres es un reto y debo admitir que hay noches en las que me siento exhausta. Pero con amor todo se puede, y son mi mayor felicidad. Verlos jugar juntos, compartir tiempo, reírse, darse amor, es lo más gratificante que tengo.
¿Cómo ha sido el desafío de Santi como papá de dos hijos?
Es muy entregado, tiene el triple de paciencia que la que tengo yo. Y desde que lo vi tomar a Thiago por primera vez en sus brazos, supe que sería un papá alucinante, el mejor que habría podido conseguir, por eso me arriesgué a tener el segundo (risas)… y ojalá en Alemania naciera la niña.
¿Qué balance haces de estos años en España?
España es un país ideal para nosotros los latinos, no solo por el idioma, sino por las costumbres. Antes de llegar, estando en Holanda, pese a que fue una experiencia enriquecedora y a que disfruté al máximo, es cierto que me tenía fuera de mi zona de confort, especialmente por el idioma y los limitantes que este establecía, por lo que llegar a España fue la gloria. Aproveché, estudié muchísimo y gracias a Dios me voy con varios títulos. Y me llevo a mi hijito español; voy teniendo uno en cada país al que voy (risas). También de la mano de Santi descubrimos nuevas etapas de nuestro matrimonio, y me voy con el corazón feliz por ello.
¿Qué desafíos crees que vas a enfrentar en un país como Alemania?
La vida social creo que es lo que más falta me hará. España es un país nocturno, que se mantiene activo hasta muy altas horas de la noche. Pero creo que el haberme establecido en Holanda durante tanto tiempo me ayudará a adaptarme de manera más sencilla. Hay una infinidad de retos, el idioma, por ejemplo, me tiene pensativa. Pero gracias a Dios en la zona en la que estaremos se habla inglés, lo que es un alivio para mí. Sin embargo, algo que me anima de manera excepcional es la gente con la que se convive en el día a día; las personas son muy cultas y la educación alucinante, y creo que el respeto y la tolerancia son cosas que se practican y se trabajan arduamente allá.

MODA PARA MAMÁS CONTEMPORÁNEAS
Háblanos sobre tu emprendimiento de lencería maternal.
Nunca pude lanzar mi propia marca, no quería correr ese riesgo aún, así que comencé por aliarme con una firma ya establecida que me permitió salir al aire con mi propia línea, que diseñé luego de tener a Thiago. Me fue muy bien, pero la relación comenzó a flaquear un poco, los tiempos ya no se cumplían y no sentía el mismo compromiso por parte de la marca. Ahí comprendí que no podía jugar con mi nombre, con la reputación que había ganado, por lo que me sumé al reto de retomar el proyecto de mi sueño. En ese momento me di cuenta de que estaba embarazada, por lo que tuve que alargar un poco el tiempo de lanzamiento, pero esta espera fue, en definitiva, fructífera para mí. Pude investigar más, aprender de los errores que cometí antes, me instruí para superar esos errores, y cuando me sentía lista otra vez, llegó la pandemia, así que la salida al aire con mi marca comencé a posponerla más de lo esperado. Pero el tiempo de Dios es perfecto, y ahora que Él ha decidido que este es el momento correcto, todo ha fluido de maravilla.

¿Cómo has logrado coordinarlo todo a distancia?
Pues allá tengo a mi cuñada y a mi mamá, que me han apoyado desde un principio. Pero en temas de diseño, eso está en mis manos. Yo trabajo en cada prenda, la envío a la diseñadora y ella le da los últimos toques para hacerla tal y como me la soñaba. La elección de telas la hacemos en conjunto, ellas envían toda aquella que consideren pertinente y yo doy mi veredicto final. El tema de calidad sí lo hacen en la fábrica; confío mucho en sus habilidades. En Medellín estamos confeccionando todo, es por eso que mi cuñada está a la cabeza del proceso; incluso el día de las fotos para la nueva colección hicimos videollamada y desde la distancia, de la mano de ella, coordinamos a la perfección el shoot y salió a la perfección. En Medellín se lleva a cabo la producción; ya en Neiva mi mamá se encarga de los envíos.
La línea que va a salir al aire está sumamente divina, elegante y muy sofisticada. ¿Cuál ha sido la inspiración para crear estas piezas?
Creo que siempre he mantenido la misma esencia para mi marca. Desde un principio, la elegancia, la sensualidad, la delicadeza y el estilo han sido los pilares para cada una de mis prendas. Y como objetivo principal siempre tuve el eliminar aquel estigma sujeto a la ropa de maternidad, extremadamente tapada, aburrida y sin poco espacio para que la mujer pudiera mostrar quién era. Es por esto que en esta nueva línea introduje el encaje, manteniendo el estilo casual, pero con elegancia. Soy muy fiel a mí misma a la hora de crear, y me hace sentir feliz y agradecida poder abarcar el estilo de tantas mujeres. Tengo prendas para aquella que ansía ser más provocativa, pero también para otra que se sienta más atraída por la practicidad.

Te atreviste a confeccionar ropa para dormir...
La idea que tengo es unir ambas colecciones. Con la anterior marca pude llegar a un acuerdo para utilizar los mismos modelos y hacer el lanzamiento a la par con mi marca, pues pese a contar con una esencia parecida, ambas tienen enfoques que divergen, la una un poco más elegante y la otra, casual. Lo de las pijamas sí es un tema que espero volver más masivo en un futuro. La que confeccioné para esta colección es más como un babydoll para la casa. Sin embargo, lo que estoy ideando es una línea que no solo se acomode a la ropa para estar en casa, sino para ir al hospital y tener a tu bebé.
¿Ser mamá te ha motivado en la construcción de tu marca?
Por supuesto. Es un plus. No quiero que ninguna otra mamá tenga que sobrellevar una situación parecida a la mía. Me sentía incómoda con la ropa que compraba, no me sentía representada por ella; encima de todo, yo era de esas mamás que dan pecho en todo lugar, por lo que necesitaba una prenda que me permitiera hacerlo cómodamente. Con Luca, luego de que pude probar mi propia línea y sentirme al fin en paz con mi cuerpo y mi estilo, entendí que iba por un buen camino y que muchas otras mamás se verían beneficiadas por ello también.
 

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