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“A Pasión de Gavilanes no le pasan los años”, Paola Rey

Con el retorno de esta historia, sus protagonistas se clavan de nuevo en nuestros corazones y nos recuerdan por qué hace más de una década nos tuvieron en vilo. hablamos con la inolvidable y dulce Jimena Elizondo. Por. María José Jiménez
Hernán Puentes
 “A Pasión de  Gavilanes  no le pasan  los años”, Paola Rey
Por: Redacción ALO.co

Uno se siente tentado a decir que Paola Rey encontró el secreto de la eterna juventud. Por estos días la vemos de nuevo, gracias a la telenovela Pasión de gavilanes, y la verdad es que luce igual de bella que a sus 23 años, cuando interpretó a la hermana menor de las Elizondo, aunque hoy ya tiene 40. Ella, sencillamente, tiene un aura magnética e irresistible, que eclipsa. ¿La prueba? Los 1,6 millones de usuarios que siguen, con avidez, sus aventuras por Instagram. Sus apariciones ultracomentadas en la novela y su día a día como madre de Oliver y de Leo y como esposa del también actor Juan Carlos Vargas.Paola habló sobre su experiencia durante este confinamiento, los retos como madre y esposa que ha tenido que sortear, la alegría de estar reunida con su familia y el afianzamiento de sus lazos maritales y maternales durante la cuarentena. 

¿Cómo te ha ido viviendo esta época de confinamiento?
En esta época me ha ido muy bien, pese a que se ha tratado de un momento complicado para nuestro país y el mundo entero. Nosotros en casa intentamos sobrellevar cada día con la mejor actitud, sonriéndole a la vida y agradeciendo por estar juntos. Mi mejor regalo ha sido ver cómo el lazo de hermandad de mis hijos se ha fortalecido, nuestra familia está más unida, y ansío que cuando miremos atrás no sintamos dolor ni tristeza, sino que recordemos el confinamiento como enseñanza y oportunidades.
¿Qué ha sido lo más complicado del encierro?
El tema de la adaptación, definitivamente, ha sido el desafío más grande. El tener que acoplarnos a un nuevo día a día que se salía de aquello que conocíamos como normalidad me costó, nos costó a todos, pero logramos sortearlo. Ha sido un trabajo que, de hecho, nos hizo crecer.
¿Cómo sobrellevas el día a día con los niños y tu esposo?
Todos juntos desarrollamos una serie de rutinas para cada día, evitando así caer en la monotonía. Por ejemplo, cuando el colegio virtual se tomó la casa, de lunes a viernes no había aparatos, las horas de dormir eran más temprano y había espacios tanto para el ocio de los chiquitos como para sus labores. Sin embargo, cuando el fin de semana se asomaba intentábamos que todo fuera más divertido e interactivo para sacar a los niños de la rutina escolar. Ver películas en familia, tomar el sol, cocinar juntos y jugar, esos eran nuestros planes.

¿Cómo asumes este regreso televisivo con Pasión de Gavilanes?
Sumamente feliz. Realmente, Pasión de gavilanes es un proyecto que me ha acompañado siempre en mi corazón, desde la primera grabación. Mi personaje de Jimena Elizondo es alguien a quien recuerdo con mucho cariño y hoy en día agradezco haber podido interpretarla. Lo que más me llena el alma de júbilo es el amor con el que la gente ha recibido la vuelta de este clásico. Gavilanes ha traspasado fronteras y deleitado a generaciones a lo largo de su historia. Me siento honrada por hacer parte de un proyecto tan alucinante como este.
¿Cómo recuerdas a la Paola Rey que le dio vida a esta historia hace 17 años? ¿Cómo estaba tu vida en ese entonces?
Recuerdo que desde un comienzo recibí el proyecto con mucha alegría. Venía de terminar de rodar ¿Por qué diablos?, una de las primeras producciones de Telemundo, por lo que cuando me llamaron para hacer parte de una novela de tal magnitud, como lo era Pasión de gavilanes en esa época, la primera colaboración entre Telemundo y Caracol, asumí el reto con mucho agradecimiento, pasión y gozándome cada segundo dentro y fuera del set.

¿Por qué crees que esta novela fue tan exitosa y lo sigue siendo?
Existen varios elementos que hicieron de esta producción una de tanto éxito, empezando por el guion. Un libreto maravilloso; Julio Jiménez sin duda alguna es un escritor de admirar. Cada uno de los diálogos logró darle vida a cada personaje de manera única, y a lo largo de su desarrollo se iban haciendo cada vez más claras las relaciones interpersonales que queríamos presentar, en donde el protagonista era el amor. Su escritura le dio el toque mágico a la producción para que esta fuera atemporal, pues hoy, tras 17 años, sigue generando atracción e identificación por parte de la audiencia. A esto se le suma un elenco maravilloso, la producción excelente y un arte alucinante que hizo que Gavilanes tuviera su propio mundo, uno único. La música es también un factor revelador de éxito; yo siempre he dicho que era como otro personaje.
¿Qué sientes al volverte a ver en pantalla?
Me siento feliz, en una experiencia indescriptible. Tras 17 años, el poder sentarme y verme en la pantalla me llena el corazón de alegría. Desde un principio, este fue un proyecto que quise infinitamente, por lo que he pasado un muy buen rato disfrutando Gavilanes cada noche. Después de tanto tiempo hay cosas que se olvidan y volver a verlas en televisión me hace recordar infinidad de experiencias. Justo antes del lanzamiento sentía maripositas en el estómago, estaba nerviosa y al mismo tiempo muy emocionada de su regreso (risas).

¿Cómo vislumbras tu futuro?
He aprendido a vivir mi día a día al máximo. Por esto, no miro ni al pasado ni tampoco al futuro, vivo en el presente; al fin y al cabo, viviendo en él es como se construye lo venidero. Disfruto al máximo cada uno de los roles que estoy ejerciendo: como mamá, esposa, empresaria y mujer, le saco provecho a cada una y me siento agradecida por aprender día a día de ellas.
¿Cuál crees que es el mayor aprendizaje de esta época de confinamiento?
Creo que hay un aprendizaje hermoso: la adaptación. Los niños logran acomodarse muy rápido a los cambios, y como adultos deberíamos aprender esto de ellos. Así mismo, tras trasegar una etapa tan difícil como esta, entendimos que nada está escrito. Hoy en día, el mañana es incierto. Por lo que comprendí que ese sería mi aprendizaje primordial: sacarle provecho a cada hora que paso con los que quiero y haciendo lo que me gusta.
¿Cómo defines a la Paola Rey de hoy en día?
Siento que la Paola de hoy en día ha tenido la oportunidad de crecer en todos los ámbitos. Ahora que tengo la oportunidad de verme hace 17 años en Pasión de gavilanes, efectivamente siento que me he formado más a fondo como actriz, he crecido como mamá y esposa, me he fortalecido como mujer y como persona, soy más madura. El ser mamá, por segunda vez, y tener bajo mi responsabilidad a mis dos angelitos me ha hecho replantear mi vida de una manera distinta. Veo el mundo a través de sus ojos y vivo por ellos. He entendido lo realmente importante en el mundo y me he pegado de ello.

 

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